Ni panacea ni amenaza para la privacidad: las aplicaciones de seguimiento de interacciones, bien utilizadas, serán un complemento a los rastreadores humanos, según defiende el director del Instituto IMDEA Software. Este profesor de Informática en la UPM explica por qué están tardando en desarrollarse. “Quizá de haberlo hecho antes tendríamos menos rebrotes ahora”, dice.
Un análisis genealógico alerta de que el nuevo coronavirus existe desde hace décadas en murciélagos, y por tanto pueden haber aparecido otros linajes con capacidad de infectar humanos. El equipo de investigación pide un sistema de vigilancia capaz de detectar nuevos patógenos en tiempo real.
Los judíos recluidos por los nazis en Polonia sufrieron una epidemia que consiguieron extinguir. La solución pudo estar en la distancia social, la higiene y la formación, medidas impulsadas por los médicos de esta comunidad aislada a la fuerza. Sus acciones se han repetido en otras pandemias y han resultado eficaces, lo que reafirma la importancia de la prevención con la COVID-19.
Investigadores españoles utilizan el Sincrotrón ALBA para estudiar si los compuestos antitumorales logran frenar el transporte del coronavirus en el interior de las células. Si se confirmara esta acción, podría empezar a utilizarse de forma inmediata en el tratamiento de la COVID-19.
Las imágenes de fiestas y botellones han vuelto a poner en el centro de las críticas a los jóvenes. Los expertos piden no estigmatizar al colectivo ni caer en el falso cliché de que las generaciones anteriores eran mejores. Las campañas para frenar la transmisión del coronavirus serán más efectivas si las protagonizan ellos y se eliminan paternalismos.
Epidemiocracia es un libro escrito a cuatro manos por un salubrista, Javier Padilla, y un epidemiólogo, Pedro Gullón. Hablamos con este último de las cartas iniciales con las que contó España a la hora de enfrentarse a la COVID-19, de los fallos de la respuesta inicial y, sobre todo, de cómo debería ser la reconstrucción de nuestro país y su sistema sanitario una vez que todo termine.
Después de que cientos de expertos lo advirtieran, la Organización Mundial de la Salud ha publicado un informe donde reconoce que es posible el contagio de la COVID-19 a través de pequeñas partículas suspendidas en el aire en zonas interiores, como restaurantes, lugares de rezo o centros de trabajo en determinadas circunstancias. También demanda urgentemente más estudios para investigar este tipo de transmisión.
Para neutralizar el virus SARS-CoV-2, investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa proponen producir anticuerpos humanos en el laboratorio mediante dos métodos: actualizar un anticuerpo preparado para el anterior virus SARS-CoV-1 y recrear un centro germinal en placas de cultivo.
Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha desarrollado nuevos test serológicos de alta fiabilidad. Son capaces de detectar anticuerpos y permiten saber si un individuo ha estado en contacto con el SARS-CoV-2 y si su sistema inmunitario ha reaccionado.
Algunos participantes han abandonado la competición, como la hidroxicloroquina y el lopinavir/ritonavir. Unos pocos van a la cabeza en evidencias, como la dexametasona y el remdesivir, aunque no exentos de polémica. Repasamos cómo va esta maratón por lograr un tratamiento frente a los efectos del SARS-CoV-2.