España ha anunciado los primeros casos detectados de ómicron. ¿Qué medidas habría que tomar para detener su expansión? ¿Es siquiera posible? Especialistas en epidemiología y salud pública coinciden en que las limitaciones a los vuelos no son la solución, y en que para reducir la transmisión es urgente ampliar la vacunación, no solo en los países ricos, sino en todo el planeta.
Se ha identificado en Sudáfrica una nueva variante del coronavirus causante de la covid-19, con numerosas mutaciones presentes en otras variantes, incluida la delta. La variante B.1.1.529, como se la llama por ahora, parece propagarse con rapidez en el país. Estas son las reacciones rápidas de cuatro investigadores españoles expertos en vigilancia genómica.
Los científicos le han dado el nombre provisional de B.1.1.529, a la espera de que la OMS le asigne una letra griega. El virus identificado posee un número inusualmente alto de mutaciones, algunas de ellas en la espícula, lo que supone un motivo de preocupación por su potencial para evadir la inmunidad previa e incrementar su transmisibilidad.
Según la agencia europea, la efectividad de la vacuna de Pfizer es del 90,7 % para la prevención de la covid-19 sintomática en niños de esa franja de edad. La inyección se administrará en dos dosis, con un intervalo de tres semanas entre la primera y la segunda.
Varias expertas advierten de que la alta cobertura vacunal en España mitigará la nueva ola pero no la eliminará: aunque las vacunas previenen la enfermedad grave, no son un escudo infranqueable y deben ser complementadas con medidas de comportamiento.
El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades ha recomendado una tercera dosis vacunal, una petición a la que se ha sumado Ursula von der Leyen, presidenta de la CE. El objetivo es reducir las hospitalizaciones y evitar más muertes en un momento crítico, el el que países como Alemania, República Checa, Eslovaquia y Hungría registran máximos de contagios diarios por coronavirus.
Según los pronósticos de la institución sanitaria, 25 países de la región europea se expondrían a la falta de camas en hospitales de aquí a marzo. Entre sus recomendaciones está la vacuna de refuerzo cuando sea posible y continuar con el uso de mascarillas en interior, higiene de manos y distancia social.
Una persona con coronavirus y sin mascarilla puede infectar a otra situada a dos metros, incluso al aire libre. Lo lejos que llegan las gotitas emitidas al toser depende de su tamaño, pero también de las condiciones del entorno, según las simulaciones realizadas por ingenieros de la Universidad de Cambridge, quienes recomiendan considerar esta gran variabilidad a la hora de establecer medidas de seguridad.
Es la primera vez que un centro público de investigación cede una tecnología a través de la iniciativa C-TAP, de la Organización Mundial de la Salud, que facilita al acceso igualitario a tecnologías sanitarias para avanzar en la lucha contra el coronavirus.