El consumo de alimentos con grasas saturadas y de origen animal se asocia a un mayor riesgo de sufrir diabetes tipo 2. Concretamente, el consumo de mantequilla, rica en ácidos grasos saturados y trans, se ha relacionado con un riesgo más elevado de padecer esta enfermedad. En cambio, el consumo de yogur entero se ha asociado a un riesgo menor.
Científicos del Centro Max Delbrück de Medicina Molecular de Berlín han logrado reprogramar genéticamente células del hígado de ratones diabéticos para que se comporten como las células del páncreas que ayudan a producir insulina. El hallazgo supone un paso para que en el futuro se pueda tratar la diabetes mediante terapia genética.
Un equipo internacional de investigadores ha descrito cómo secuencias del ARN que no codifica para proteínas desempeñan un papel clave en la expresión de determinados genes de las células beta del páncreas. Dichos genes están involucrados en el desarrollo de diferentes formas de diabetes.
Investigadores de la UAM, en colaboración con el University College London y la Universidad de Salamanca, han demostrado que para que se produzca daño vascular en pacientes diabéticos, además de la elevación de la glucosa en sangre, es necesario que las células vasculares estén previamente inflamadas.
La diabetes mal controlada produce dolor crónico y ansiedad mediante la activación de determinados mecanismos del sistema nervioso, que son específicos del origen de la dolencia. Así concluye un nuevo estudio que facilita la personalización de los tratamientos farmacológicos que se aplican actualmente en la lucha contra el dolor.
Los polialcoholes se usan en muchos productos alimenticios, especialmente en chicles y caramelos, porque endulzan previniendo la formación de caries. Ahora investigadores del instituto ICIQ en Tarragona, junto al ETH de Suiza, han diseñado un nuevo proceso para obtener edulcorantes como el manitol y el ribitol a partir de sustratos baratos, renovables y fácilmente accesibles.
Una nueva investigación comprueba los beneficios de una dieta más sana en la diabetes. Los resultados apuntan que, a mayor disminución de grasas saturadas, el riesgo de desarrollo la enfermedad se puede reducir hasta el 30% en las personas susceptibles de desarrollarla.
Tan importante es nombrar las cosas como hacerlo bien, y los especialistas ya han dado el aviso: el proceso por el que se bautiza a las enfermedades amenaza a la ciencia médica. Incluso hay quien afirma que lo que llamamos 'esquizofrenia' no existe. Una corriente crítica pide que se llame a las enfermedades por lo que son, no por cómo se muestran. De lo contrario, la investigación y los pacientes pagarán las consecuencias. La prometedora medicina de precisión podría ser la respuesta.
El tungstato de plata posee una alta sensibilidad para detectar pequeñas concentraciones de acetona, según un estudio internacional en el que han participado investigadores de la Universidad Jaume I, en Castellón. El avance se puede aplicar al desarrollo de sensores para este compuesto, esencial en el diagnóstico de la diabetes
Investigadores de la Universidad de Málaga, en colaboración con el Instituto de la Grasa, han demostrado que el consumo diario de un polifenol, el hidroxitirosol presente en el aceite de oliva virgen extra, retrasa o incluso podría prevenir las complicaciones vasculares asociadas a la diabetes mellitus.