El guepardo esta más cerca de su extinción de lo que se pensaba / Wikimedia Commons
Jirafa Nubia en Murchison Falls NP, Uganda / Giraffe Conservation Foundation (GCF)
Un estudio, liderado por la Universidad de Barcelona, confirma el valor científico de la afición a mantener peces de agua dulce en acuarios. Según los autores del artículo, la práctica contribuye a ampliar el conocimiento biológico sobre especies muy desconocidas por la comunidad científica; potencia la colaboración con científicos en la localización y descripción de especies nuevas para la ciencia.
La actual crisis de la fauna oceánica es diferente de las cinco grandes extinciones que han ocurrido en la Tierra en los últimos 550 millones de años. Ahora, cuanto mayor sea el animal, más riesgo de extinción corre porque sus ejemplares están más valorados para el consumo humano. Con estas nuevas pruebas, los científicos reclaman un cambio en los tratados de caza y pesca para frenar la sexta extinción en masa.
Vongy, que procede de la palabra malgache voangory (escarabajo), es el nombre del insecto protagonista de un cómic que ayudará a explicar a los escolares de Madagascar el valor de la investigación para preservar la biodiversidad y el medio ambiente en la Gran Isla Roja del Índico.
El análisis genético de las nueve subespecies de jirafas, pertenecientes a la única especie conocida hasta la fecha, han revelado que en realidad existen cuatro grupos muy distintos. El hallazgo tiene grandes implicaciones en la conservación de este emblemático animal africano.
Árboles de la selva tropical del Amazonas.
La secuenciación del genoma de 50 orcas pertenecientes a cinco subpoblaciones, que habitan desde el océano Antártico hasta el Ártico, refleja la evolución de la estructura social de estos mamíferos, así como sus comportamientos de caza. Pero al reconstruir la historia demográfica de estos diferentes grupos, los científicos demuestran también cómo estas poblaciones de orcas divergieron de un modo similar en muchos aspectos (cultura, ecología evolutiva y genética) a cómo lo hicieron los humanos.
Gracias a mapas de alta resolución y libre acceso de la plataforma Google Earth, captados vía satélite, un equipo de científicos ha analizado los cambios que se han producido entre 2002 y 2012 en una masa forestal que alberga a más de 11.000 especies. Los resultados demuestran que en lo que llevamos de siglo la deforestación ha puesto en riesgo la supervivencia de más de medio millar de especies de mamíferos, aves y anfibios.
Gran parte de la biodiversidad de nuestro planeta se concentra en puntos críticos como las montañas tropicales, donde el conocimiento sobre la distribución de las especies es escaso. Un nuevo estudio revela que las nubes ayudan a identificar el tamaño y la ubicación de importantes hábitats de animales y plantas para guiar su manejo y conservación.