Un equipo de paleontólogos ha descrito fósiles de lince ibérico de unos 40.000 años de antigüedad en el yacimiento de Ingarano, en Italia. Los restos, extremadamente bien conservados, representan el registro más al sur de Italia y más al este de Europa de la especie, que por causas desconocidas se extinguió en ese momento en la zona, donde era de un tamaño mayor, y quedó restringida a su área de distribución actual en la Península.
Hace un millón de años especies ancestrales de mamut, predecesoras del lanudo y el colombino, habitaron Siberia. Hasta ahora se creía que en esa época solo vivía el de la estepa. Investigadores del Centro de Paleogenética en Estocolmo han dado con este hallazgo al secuenciar el ADN extraído de restos molares atrapados en el permafrost siberiano.
Los programas de conservación realizados fuera de su hábitat natural con el mangabey de coronilla blanca, un primate considerado en peligro de extinción, están teniendo éxito. Así lo avalan investigadores de la Universidad de Córdoba, que proponen, además, nuevas estrategias de apareamiento para continuar preservando la diversidad genética y viabilidad de la especie a largo plazo.
Bison bonasus, el mayor mamífero terrestre de Europa, ha pasado de ‘vulnerable’ a ‘casi amenazado’ gracias a los esfuerzos continuos para su conservación, según la última actualización de la Lista Roja de la Unión Internacional. Asimismo, 31 especies se han declarado extintas.
El gibón de Hainan está en peligro crítico de extinción. Su único hábitat natural en el mundo se encuentra en una isla de China, a 240 kilómetros al este de Vietnam. Un equipo de científicos ha construido corredores artificiales, con cuerdas de montañismo en los árboles, para volver a conectar bosques fragmentados y mejorar la conservación de esta especie.
La desaparición de la megafauna prehistórica al final de la última Edad de Hielo se había atribuido a la expansión de los primeros humanos por todo el mundo. Sin embargo, el análisis del genoma del rinoceronte lanudo demuestra que esta especie, en realidad, se extinguió por el cambio climático de aquella época.
Un equipo internacional de científicos, en el que participa la Universidad de Granada, advierte de la necesidad de preservar los parásitos, organismos esenciales para mantener la estabilidad de los ecosistemas. Los investigadores proponen un plan de conservación para los próximos diez años.
Un equipo científico, formado por varias instituciones españolas, ha detectado una relación directa entre la mortalidad del milano real por intoxicación y la reducción de la población reproductora, lo que ha llevado a esta especie amenazada incluso a la extinción local.