El aumento sostenido de tumores cutáneos, la consolidación de terapias altamente eficaces y la irrupción de la inteligencia artificial están transformando la práctica oncológica. La prioridad ya no se limita a tratar el cáncer de piel, sino a identificarlo en fases más tempranas, optimizar la toma de decisiones clínicas y sostener un sistema sanitario cada vez más tensionado.
Equipos de Google DeepMind y de FutureHouse presentan en Nature dos sistemas de inteligencia artificial capaces de colaborar en distintas fases de la investigación científica, desde la generación de hipótesis hasta el análisis de resultados experimentales. Sus autores subrayan que están diseñados para trabajar junto a científicos humanos, no para sustituirlos.
Un equipo del Centro de Regulación Genómica ha realizado la revisión más completa hasta la fecha sobre inteligencia artificial aplicada al diseño de proteínas. El trabajo subraya la urgencia de entender cómo funcionan estos modelos, que aún presentan importantes limitaciones en transparencia e interpretabilidad.
La inteligencia artificial no siempre es una buena aliada a la hora de tratar asuntos importantes como la salud, ya que su uso inadecuado podría amplificar las diferencias sociales e infravalorar las necesidades poblacionales de mujeres y minorías en estos entornos. Para impedir que esto suceda, un equipo de expertos recomienda diseñar los algoritmos en equipos más inclusivos.
Un estudio liderado por investigadoras del BSC traza el primer atlas del sistema reproductor femenino y redefine la menopausia como un proceso que reorganiza órganos y tejidos. El trabajo ha utilizado IA y supercomputación para identificar los mecanismos genéticos implicados y posibles biomarcadores en sangre.
Un análisis de más de 3 000 relatos oníricos muestra que lo que soñamos está lejos de ser caótico. El cerebro no se limita a reproducir lo vivido durante el día, sino que lo reorganiza en escenarios nuevos, más vívidos y a menudo sorprendentes, influidos también por acontecimientos colectivos como la pandemia.
La compañía china de inteligencia artificial vuelve a tensar la competencia global en el sector tecnológico. Su nuevo modelo, V4‑Pro‑Max, de carácter abierto, reivindica avances técnicos con los que aspira a situar al desarrollador entre los referentes internacionales del momento.
Ace es capaz de responder de forma ágil y veloz en un partido de tenis de mesa. Sus reflejos y capacidad de reacción le han permitido ganar tres rondas contra jugadores de élite de esta disciplina, lo que revela que un robot autónomo puede tener éxito en deportes de competición y en otras áreas que requieran de habilidades físicas.
Una investigación internacional constata la tendencia al edadismo de cinco de los chatbots más populares. Según los autores, este sesgo refleja la sociedad actual, que a la hora de hablar es más cuidadosa con el género que con la edad.
Un estudio que analiza cinco de los modelos más populares, incluidos Gemini y ChatGPT, advierte de que la mitad de la información proporcionada sobre salud es problemática y carece de rigor científico, lo que pone en riesgo la seguridad de los pacientes.