El pasado 21 de octubre se anunció que Teresa Romero había superado la infección por ébola que había contraído al asistir al médico cooperante Manuel García Viejo, fallecido un mes antes por la enfermedad. ¿De qué depende que un paciente sobreviva o sucumba al virus? Según un estudio llevado a cabo en ratones, el papel de los genes es determinante. Los resultados podrían acelerar el desarrollo de medicamentos y vacunas.
Un estudio sobre el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis en ocho países de alta prevalencia revela que existen 9 millones de personas afectadas y 1,5 millones de muertos. El informe elaborado por Médicos Sin Fronteras sostiene que las carencias en su abordaje son uno de los factores claves en esta crisis de salud pública.
Con los colectivos antivacunas en crecimiento, los mayores expertos en España insisten en la importancia médica de este método preventivo. Según los especialistas, que las vacunas salvan vidas es un hecho incuestionable.
Un artículo de opinión publicado el pasado septiembre en la revista The Lancet afirma que las medidas de protección infecciosa respiratoria que se utilizan ante los pacientes de ébola “son frecuentemente innecesarias y pueden contribuir al pánico de la población”, sobre todo, en países que no se pueden permitir adquirir esos elementos de protección. Los autores explican que el virus tiene escasa capacidad para propagarse por vía aérea.
Tras la confirmación ayer del positivo por ébola en el test inicial de una trabajadora sanitaria del Hospital Presbiteriano de Texas (Dallas, EEUU), hoy se ha hecho público el mismo resultado en el segundo examen. La enfermera atendió a Thomas Eric Duncan, el liberiano infectado de ébola que murió el pasado miércoles en el hospital tejano.
Mbanza-Ngungu, en la República Democrática del Congo. / Carl Gierstorfer
Un equipo de investigación ha encontrado en la República Democrática del Congo el foco desde donde se propagó el VIH-1. Con la explosión del número de hombres trabajadores en las colonias europeas creció la prostitución, el virus se contagió rápidamente a través de jeringuillas en los centros sanitarios, y las nuevas redes de transporte en la zona lo expandieron desde África al resto del mundo.
La bacteria de la Legionella pneumophila libera la proteína VipD, que afecta al aparato digestivo de las células humanas impidiendo que estas la destruyan. Esta proteína podría servir como diana de futuros fármacos que impidan a la bacteria llevar a cabo la infección.
Cada semana, el ébola sigue infectando y acabando con la vida de cientos de personas. La investigación de los nuevos datos amplía la información sobre la propagación del brote y la tasa de letalidad. Los autores predicen que más de 20.000 personas serán infectadas hasta principios de noviembre.
Trabajadores de la salud en Liberia recogen el cuerpo de una víctima de ébola en West Point (Monrovia). / EFE