Antes de nacer, el ADN de los bebés puede acumular mutaciones inducidas por factores externos como los hábitos de sus padres. Un nuevo estudio muestra cómo los hijos de madres fumadoras presentan modificaciones genéticas capaces de entorpecer la salud del niño.
Entre un 25% y un 30% de las mujeres nacidas en la segunda mitad de la década de los 70 del siglo pasado no será madre. Esta infecundidad está asociada al retraso de la edad de la primera maternidad y en las condiciones materiales y conyugales que rodean la decisión de tener hijos entre los 25 y 40 años de edad, según un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona. España encabeza el retraso en la maternidad en Europa, siendo la edad del primer hijo de las más elevadas del mundo en la actualidad.
La decisión de dar teta o biberón es una de las que más inquietan a las madres recientes. Una opción personal se ha convertido en objeto de un debate social donde se cruzan razones científicas con modelos de crianza y conciliación. Mientras unos acusan a las que no amamantan por privar a sus bebés de una fuente de salud y apego, otros murmuran cuando un niño con dientes baja el sostén a su madre. Hoy nadie duda de los efectos positivos de la lactancia materna; sin embargo, algunos estudios cuestionan sus propiedades protectoras a largo plazo.
La de partera es una ocupación crucial en la historia humana. La postura erguida, el gran cerebro y la forma del canal del parto del Homo sapiens hacen que las mujeres necesiten ayuda externa para parir, al contrario que la mayoría de las mamíferas. Hoy las comadronas aún marcan la diferencia entre la vida y la muerte, y garantizan el cuidado profesional de la salud de la madre y el bebé, no solo en países en vías de desarrollo.
Vuelve el debate sobre los permisos de paternidad y maternidad. En España, todavía hoy son ellas quienes más adaptan sus carreras, limitan sus jornadas y reducen sus salarios para cubrir las necesidades familiares, independientemente de su nivel socioeconómico. Así lo refleja un análisis de las universidades Jaume I y Complutense de Madrid.
Estamos habituados a leer que los hábitos de la mujer embarazada alteran los genes del bebé. Sin embargo, los estudios epigenéticos se basan en modelos animales, y los que se han hecho en humanos no demuestran ninguna relación causal. Pese a que los expertos son muy cautos al interpretar sus resultados, prensa y sociedad señalan con el dedo la conciencia de las mujeres y pasan por alto muchos otros factores, incluida la salud del padre, que influyen igual o más en la salud de las próximas generaciones.
Los expertos aconsejan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé. Los estudios revelan que los niños alimentados exclusivamente con leche materna tienen menor riesgo de padecer diarrea, infecciones respiratorias, otitis media y síndrome de muerte súbita.
Un nuevo estudio analiza las tasas de supervivencia en España de los recién nacidos con una edad gestacional menor de 26 semanas. Los resultados revelan que la supervivencia por debajo de las 23 semanas es ‘excepcional’, aunque también influyen otros factores como el peso al nacer y el sexo.