Según la agencia europea, la efectividad de la vacuna de Pfizer es del 90,7 % para la prevención de la covid-19 sintomática en niños de esa franja de edad. La inyección se administrará en dos dosis, con un intervalo de tres semanas entre la primera y la segunda.
Casi 10 millones de menores en los países de renta baja no han sido nunca vacunados, lo que les convierte en vulnerables a enfermedades mortales como poliomielitis, sarampión y neumonía. Llegar a esta población con cero dosis es una prioridad estratégica mundial.
La Agencia Europea del Medicamento empezó ayer a valorar el posible empleo de la vacuna contra la covid-19 de Moderna, Spikevax, en niños de 6 a 11 años. Se prevé que el dictamen se remita en aproximadamente dos meses a la Comisión Europea, que emitirá la decisión final.
Pediatras españoles repasan lo aprendido de la infección por SARS-CoV-2 en población infantil. El resumen: enfermedad leve incluso en neonatos y muy baja mortalidad, pero algunos casos graves. Se contagian, por lo general, de un adulto —porque ellos son menos contagiosos— y fuera del cole. La Agencia Europea del Medicamento podría aprobar la vacuna para niños entre 5 y 11 años dentro de un mes.
Estados Unidos ya ha aprobado la vacunación de niños de entre 5 y 11 años contra la covid-19. En Europa, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) se pronunciará las próximas semanas sobre el uso de la vacuna Comirnaty en esa población. Esto es lo que varios pediatras españoles opinan al respecto.
La medicación, que se tiene que administrar en un plazo de cuatro horas y media desde la aparición de los primeros síntomas, ha resultado ser eficaz para revertir la lesión cerebral en un paciente de 16 años. Un diagnóstico rápido de esta enfermedad es fundamental para minimizar las secuelas en los niños.
Gran avance para la salud global. La Organización Mundial de la Salud ha apoyado el despliegue de la vacuna contra el paludismo para los niños del continente africano. Casi la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer la enfermedad.
Millones de niños y niñas podrían caer en una espiral de malnutrición como consecuencia de todo lo que ha supuesto la covid-19, según prevé un estudio publicado en Nature Food. Sus datos revelan también cómo cada vez más personas se acuestan con hambre, lo que empeora el impacto de la epidemia y prolonga la recuperación.
Los últimos datos publicados por la OMS y UNICEF muestran que, en 2020, 23 millones de niños y niñas no recibieron las vacunas infantiles básicas administradas a través de los servicios de salud habituales, la cifra más elevada desde 2009.