Las zeolitas son compuestos porosos con aplicaciones en el refino de petróleo y otros ámbitos de la industria química. De las millones de tipologías que podrían adoptar solo se han conseguido unas 200, porque las otras parecen difíciles de sintetizar, pero ahora una nueva técnica ha permitido fabricar dos de esas zeolitas 'inviables'. El avance lo han logrado investigadores de la Universidad de Zaragoza y otros centros europeos.
Investigadores de la Universidad Jaume han fabricado un sensor que es capaz de detectar selectivamente el anión nitrato frente a otros aniones, como el fosfato. Este innovador modelo puede tener aplicación en la prevención de la contaminación ambiental, ya que el nitrato forma parte de los fertilizantes y puede contaminar las aguas.
El ácido sulfúrico se utiliza como catalizador para producir diversos productos pero es una sustancia corrosiva y nociva. Ahora investigadores de la Universidad de Córdoba han sintetizado unas nanopartículas que podría llegar a reemplazar este compuesto en los laboratorios cosméticos y de fármacos.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y el Instituto IMDEA Nanociencia han desarrollado un algoritmo que permite determinar la estabilidad relativa de los fullerenos cargados. Se trata de unas estructuras tridimensionales de carbono de gran interés en el campo de la nanotecnología.
La Real Academia Sueca de Ciencias ha concedido el premio Nobel de Química a Tomas Lindahl, Paul Modrich y Aziz Sancar. Gracias a estos tres pioneros, hoy conocemos las herramientas que utilizan las células para corregir defectos en el ADN. Su trabajo es fundamental en el tratamiento del cáncer.
La quercetina es una sustancia antioxidante con actividad antiinflamatoria y anticancerígena, por lo que es de gran interés en las industrias farmacéutica, cosmética y alimentaria. Un equipo de científicos de la Universidad de Valladolid y otros centros europeos han desarrollado formulaciones de quercetina que mejoran su solubilidad hasta más de cien veces respecto a lo conseguido hasta ahora.
Investigadores de la Universidad Jaume I, en Castellón, han fabricado y patentado unos materiales, basados en el grafeno, que catalizan ciertas reacciones para obtener y almacenar hidrógeno, un gas del que se puede conseguir energía. Otra de las ventajas del nuevo catalizador es que tiene la capacidad de reciclarse hasta diez veces.
Un equipo de informáticos, físicos y químicos de la Universidad del País Vasco ha participado en un proyecto que pretende realizar simulaciones de la molécula en la que sucede la fotosíntesis, basándose en la mecánica cuántica. Los investigadores han ejecutado el paquete de software Octopus en las supercomputadoras más rápidas de Europa. Tras introducir diversas mejoras en el mismo, han hecho las mayores simulaciones realizadas en este campo, utilizando miles de procesadores de manera eficiente.
Investigadoras de la Universidad de Córdoba han desarrollado una técnica que emplea hidrotalcitas para reducir el impacto ambiental de metales pesados como el cobre, el cadmio o el plomo. Se trata de compuestos de magnesio que podrían emplearse como descontaminantes debido a sus propiedades adsorbentes.