Una bioimpresora ha servido para crear en el laboratorio estructuras de tejidos humanos capaces de madurar y vascularizarse. Aunque aún no están listas para trasplantarse, estas estructuras, creadas por especialistas en medicina regenerativa de EE UU, tienen el tamaño y la estabilidad adecuadas para reemplazar partes del cuerpo. El sueño de los ingenieros de tejidos está más cerca.
Los tejidos biológicos empaquetados, con sus células colocadas en bloques compactos y sin huecos, presentan una restricción física similar a la de los diagramas de Voronoi, unas construcciones geométricas que dividen el plano. El descubrimiento lo han hecho investigadores de la Universidad de Sevilla y del Instituto de Biomedicina de esa ciudad y puede ayudar a desarrollar una herramienta para comparar los tejidos sanos con otros afectados por patologías.
Investigadores del Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas y otras instituciones internacionales han encontrado los procesos moleculares que regulan la formación del tejido de la raíz y permiten su crecimiento continuado. En concreto, han identificado cinco factores como reguladores maestros que actúan en varias etapas.
Una pequeña aguja basta para introducir una nueva malla electrónica flexible en cavidades y tejidos de seres vivos. Este sistema, desarrollado por científicos chinos y estadounidenses, ha sido probado con éxito en ratones. Los electrodos de la red fueron capaces de trabajar con las neuronas y permitieron monitorizar la actividad del cerebro.
Al filtrar los datos de GTEx a través de un prisma los científicos han podido separar la información en función de cada tipo de tejido, cada uno con un color distinto y asignado, y analizar y comparar los datos desde esa posición privilegiada./ Leslie Gaffney
El Proyecto GTEx, que nació en 2010, creó una base de datos y un banco de tejidos para entender mejor la variación genómica y dar pistas sobre la predisposición a enfermedades. Ahora, los 130 científicos del consorcio presentan en varios artículos los primeros resultados sobre el modo de actuación de las variantes genómicas para controlar cómo, cuándo y cuántos genes se 'encienden' o 'apagan' en los diferentes tejidos u órganos.
Un equipo de investigadores de Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) y de la Universidad Politècnica de Catalunya (UPC) ha descubierto que en los tejidos vivos se produce fracking celular. Los científicos creen esta técnica se podrá aplicar para causar pequeñas fracturas reversibles en tejidos de difícil acceso y utilizarlas para suministrar fármacos de forma controlada.
Científicos de Estados Unidos han desarrollado el primer tejido estomacal en 3D hecho a partir de células madre. Estos nuevos miniórganos, que simulan el comportamiento de los reales, servirán para estudiar cómo se desarrollan las enfermedades gastrointestinales y producir fármacos. Por ahora, ya han infectado el nuevo tejido con la bacteria Helicobacter pylori, causante de úlcera y cáncer de estómago, y han podido ver cómo afecta al órgano.
Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas ha descubierto que el gen NANOG, una pieza fundamental en las células madre de los embriones, regula también la división de las células adultas en la piel, el esófago y la vagina. Este factor podría también participar en la formación de tumores derivados de los epitelios estratificados, como los del esófago, cabeza o cuello.