La Agencia Europea del Medicamento estudia si existe un defecto de calidad en las vacunas de AstraZeneca, aunque lo consideran “improbable” dada la actual fase de administración. Austria suspendió el uso de un lote de estas dosis tras registrar dos casos de trombosis y Dinamarca ha pausado temporalmente su uso. España no ha registrado ningún caso relacionado.
Ambas vacunas presentan eficacias cercanas al 95 % y necesitan ser suministradas dos veces. No obstante, presentan algunas diferencias en cuanto a su conservación. La de Moderna ha demostrado mayor capacidad para prevenir casos graves de la covid-19, según datos publicados por los reguladores estadounidenses.
Un equipo liderado por la Universidad Complutense de Madrid ha identificado el mecanismo por el que el parásito Leishmania evita ser detectado: a través de la proteína SHP-1, responsable de funciones celulares básicas. Este hallazgo sitúa a dicha enzima como posible diana terapéutica para el desarrollo de vacunas contra la enfermedad.
Los resultados del estudio de Astrazeneca y la universidad británica, revisado y publicado en The Lancet, muestran que esta vacuna candidata provoca una respuesta inmunitaria ante el coronavirus en personas de más de 70 años, que tienen más riesgo de pasar una enfermedad más grave. La eficacia de la inmunización deberá evaluarse con ensayos en fase 3, que ya están en marcha.