Un equipo científico ha hallado el primer sistema estelar binario candidato conocido en el que ambas estrellas han experimentado eventos de supernova. El descubrimiento tiene el potencial de aportar nuevos conocimientos sobre nuestra comprensión de los sistemas estelares.
Un equipo investigador ha descubierto que los fenómenos meteorológicos espaciales más extremos cesan de forma abrupta en un punto concreto del ciclo solar. El número de manchas registrado entonces permite estimar, con seis o siete años de antelación, la intensidad del siguiente ciclo.
Hasta ahora no se había visto una atmósfera en mundos de estas características dentro de la franja de habitabilidad. Este hallazgo supone un hito importante en la búsqueda de vida más allá de nuestro sistema solar.
El planeta recién descubierto, al igual que los otros dos del sistema, es un gigante gaseoso como Júpiter o Saturno. Sin embargo, Beta Pictoris d tiene una órbita mucho más amplia que otros del mismo sistema. También es relativamente frío y, por tanto, extremadamente tenue en relación con su estrella anfitriona.
Un equipo de astrónomos logra la detección directa de estos densos remanentes estelares a menos de 65 años luz de la Tierra, camuflados por el intenso brillo de sus compañeras, las enanas rojas.
Un equipo científico español ha detectado de forma inédita el azúcar eritrulosa en una nube molecular cerca del centro de la Vía Láctea. El hallazgo indica que en el espacio se forman moléculas complejas que podrían haber contribuido a la aparición de los primeros procesos metabólicos y de replicación en la Tierra primitiva.
Queda un mes para el primero de los tres eclipses totales de Sol y todavía es posible participar en iniciativas de ciencia ciudadana como EclipseDSM, ECOECLIPSE o la misión Globo-Sonda.
Las primeras mediciones detalladas de la composición química de este visitante procedente de otro sistema estelar indican que se originó alrededor de una estrella muy antigua y pobre en elementos pesados. El hallazgo, publicado en Nature Astronomy, aporta nuevas pistas sobre la formación de sistemas planetarios más allá del nuestro.
Un nuevo estudio ha validado la naturaleza planetaria de cuatro objetos que orbitan alrededor de estrellas tipo k, más pequeñas, frías y longevas que el Sol. En concreto, dos de los cuatro localizados se encuentran en una zona carente de cuerpos celestes comparables al gigante de hielo, denominada 'desierto de los Neptunos'.
Durante los próximos diez años, el Observatorio NSF–DOE Vera C. Rubin, ubicado en Chile, elaborará el registro más completo y detallado del cielo austral. En el proyecto participan seis centros españoles, que contribuyen al desarrollo tecnológico y al procesamiento y la explotación científica de los datos.