Imagen con la ubicación de las cefeidas recién descubiertas en una ilustración de la Vía Láctea. / ESO/Microsoft Worldwide Telescope
Mientras cartografiaban un tipo de estrellas que varían de brillo, llamadas cefeidas, un equipo de astrónomos ha encontrado un disco de estrellas jóvenes ocultas tras las gruesas nubes de polvo que rodean el corazón de nuestra galaxia. Hasta ahora no se sabía que la Vía Láctea tuviera este componente estelar.
Las zeolitas son compuestos porosos con aplicaciones en el refino de petróleo y otros ámbitos de la industria química. De las millones de tipologías que podrían adoptar solo se han conseguido unas 200, porque las otras parecen difíciles de sintetizar, pero ahora una nueva técnica ha permitido fabricar dos de esas zeolitas 'inviables'. El avance lo han logrado investigadores de la Universidad de Zaragoza y otros centros europeos.
Un radiotelescopio de Sierra Nevada detecta alcohol y azúcar en un cometa. / IRAM-30m radiotelescope/Nicolas Biver/Fabrice Noel
Destrucción de un pequeño planeta frente a una enana blanca. / Mark A. Garlick
Ilustración de las estrellas del sistema binario de contacto más masivo y caliente. / ESO/L. Calçada
Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto la estrella doble más caliente y masiva cuyas integrantes están tan cerca la una de la otra que se tocan. Las dos estrellas, que forman el sistema binario VTS 352, podrían dirigirse hacia un dramático final, en el que se fundirán para crear una sola estrella gigante o acabarán formando un agujero negro binario.
Ilustración de un exoplaneta orbitando su estrella, aunque en el caso de KIC 8462852 se desconoce qué es lo que oculta su brillo de vez en cuando. / NASA
En el brillante ‘corazón’ de Plutón se encuentra Sputnik Planum, un mar de nitrógeno congelado que puede albergar icebergs de agua helada. Lo que ocurre debajo, se desconoce. / S.A. Stern et al./NASA
Parte de la nebulosa Saco de Carbón. / ESO