Dibujar el cosmos exige mirar el borde de un abismo. Da vértigo, pero la curiosidad y un extraño morbo nos asedian. Muchos físicos y astrónomos se han embarcado en esta misión, trazando teorías para todos los gustos sobre una cuestión por resolver: ¿qué forma tiene el universo?
Hace 15 años moría Carl Sagan, padre de la serie Cosmos, que convirtió la astronomía en un producto para todos los públicos.
Una flota de naves espaciales ha sido testigo de algo que muchos astrónomos pensaban imposible. El cometa Lovejoy ha pasado esta semana a través de la atmósfera caliente del Sol y, contra todo pronóstico, ha salido intacto.
Konrad Kuijken, catedrático de Astronomía en la Universidad de Leiden (Holanda), lidera el proyecto que pretende conseguir la cartografía del cielo más exhaustiva hasta el momento, el programa Kilo-Degree Survey (KIDs) del Observatorio Europeo Austral (ESO). Con los datos de KIDs, él y su equipo analizarán, mediante la técnica de lentes gravitatorias, la distribución de materia oscura, y posibles pistas para empezar a construir las nuevas teorías de la energía oscura. Esta investigación fue el tema central de su conferencia el pasado miércoles 14 de diciembre, dentro del Ciclo de Conferencias sobre Astrofísica y Cosmología en la Fundación BBVA, en Madrid.
Simulación de cómo la nube, que se está aproximando al agujero negro, puede destruirse en los próximos años. Imagen: ESO/MPE/Marc Schartmann.
Xavier Barcons presidirá el Consejo de ESO en 2012. Imagen: IFCA.
Reproducción del centro de nuestra galaxia a partir de una imagen captada por el Telescopio Keck. Imagen: Lynette Cook
Impresión artística del modelo sugerido por un grupo liderado por el IAA para el GRB 101225A. Imagen: Aurore Simonnet, NASA E/PO, Universidad del Estado de Sonoma.