No es habitual que un científico español entre a formar parte de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, pero este mes lo ha conseguido Francisco Guinea. Este físico del instituto IMDEA Nanociencia investiga cómo modificar el grafeno y otros materiales bidimensionales para mejorar sus ya de por sí excepcionales propiedades.
Esta semana ha vuelto a funcionar el gran colisionador de hadrones del CERN, el mayor acelerador de partículas del mundo. En pocas semanas se producirán más de mil millones de choques cada segundo en experimentos como ATLAS, CMS, ALICE y LHCb, donde los científicos explorarán campos desconocidos de la física en rangos de energía jamás alcanzados.
Físicos de la Universidad Autónoma de Madrid, junto a investigadores de EE UU, han medido la transferencia de calor entre dos superficies de oro cuando se aproximan a escala nanométrica. Los resultados se ajustan más a la teoría que los de estudios anteriores y pueden ser claves para desarrollar nuevas técnicas de medición de la radiación térmica.
Investigadores españoles e italianos han analizado características de vidrios magnéticos y desarrollado un protocolo experimental para estudiar sus dinámicas de equilibrio con la ayuda del superordenador JANUS, localizado en Zaragoza. El éxito de las simulaciones ha permitido conectar desarrollos teóricos físicos con otros experimentales.
Big data para seguir el movimiento de los elefantes marinos
Un nuevo acelerador de partículas lineal, denominado Linac 4, se ha inaugurado este martes en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN). En un par de años se conectará a su sistema de aceleradores para, a partir de 2021, facilitar que el LHC alcance mayor luminosidad y aumente sus posibilidades de descubrir nueva física.
La búsqueda de axiones, partículas hipotéticas candidatas a componer la materia oscura del universo, se acelera. Con la ayuda de un telescopio de axiones solares instalado en el CERN, un equipo internacional de investigadores liderados desde la Universidad de Zaragoza ha conseguido los resultados más sensibles alcanzados hasta ahora para tratar de encontrar estas esquivas partículas, que se podrían haber producido en grandes cantidades cuando nació el universo.
Aunque no lo parezca, Roland Lehoucq habla de ciencia a partir de la ficción de las películas de Star Wars. Este astrofísico francés utiliza la saga hollywoodense como pretexto para acercar la física actual al gran público. Lehoucq sabe de antemano qué es real y qué es fantasioso en las películas de La guerra de las galaxias, pero al argumentarlo presenta una ciencia más amable y atractiva, tanto como la ficción.
Con datos del experimento ATLAS del gran colisionador de hadrones del CERN, científicos del Instituto de Física Corpuscular (Valencia) han coordinado una investigación que logra mejorar en más de un 50% los análisis para buscar nuevos bosones de Higgs en el LHC. Si se encuentran, sería un espaldarazo para la teoría de la supersimetría, donde para cada partícula conocida se propone otra nueva más pesada.