El experimento LHCb del gran colisionador de hadrones del CERN, en el que participan científicos españoles, ha detectado 'pentaquarks', una nueva clase de partículas constituidas por cinco quarks. Los investigadores han conseguido las primeras pruebas concluyentes de la existencia de estos estados de la materia.
Investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) y del Instituto de Ciencias Fotónicas de Barcelona han desarrollado un sensor reconfigurable, fabricado a partir de grafeno, para detectar nanomoléculas como proteínas y fármacos. El dispositivo explota las propiedades ópticas y electrónicas de este material.
Investigadores de la Universidad de Barcelona y otros centros internacionales han usado coloides, unas partículas que se dispersan en los fluidos pero no se disuelven, como si fueran átomos muy grandes. El avance puede ayudar a reducir el tamaño de dispositivos de laboratorio que se emplean en el ámbito de la biomedicina.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y otros centros europeos han demostrado que es posible inducir y sintonizar fuerzas débiles de dispersión mediante campos de luz láser, que permiten activar la adhesión de partículas. Los resultados podrían facilitar el diseño de nuevos materiales nanoestructurados con propiedades físicas 'a la carta'.
Un total de quince años de investigaciones contribuyen a calcular con gran precisión el volumen de hielo almacenado en el archipiélago noruego de Svalbard, lo que permite conocer –en caso de que se fundiera por el calentamiento global– su aportación al aumento del nivel del mar.
Ya hay ganadores de la segunda edición del concurso internacional ‘Beamline for Schools’, dos equipos de Florencia (Italia) y Johannesburgo (Sudáfrica). Esta iniciativa propone a grupos de estudiantes de secundaria realizar un experimento con uno de los haces de partículas del laboratorio. De los 119 equipos seleccionados 24 procedían de España, primer país en porcentaje de participación. Tres equipos españoles llegaron a la final entre las 13 mejores propuestas.
La física Teresa Nieves Chinchilla (Madrid, 1973) vigila la actividad del Sol desde el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, donde investiga las emisiones de masa coronal que pueden afectar a los satélites y las telecomunicaciones en la Tierra. Esta semana ha participado en Madrid en el primer encuentro de las comunidades de científicos españoles en el exterior, como vicepresidenta de ECUSA, la asociación representante de EE UU.
La hipertermia –aumento de la temperatura corporal– se utiliza desde hace siglos para combatir los tumores o reducir sus efectos. La investigación del físico Eneko Garaio ha tenido por objeto la hipertermia, pero utilizando otro sistema (nanopartículas magnéticas) para aumentar la temperatura corporal. Dichas nanopartículas absorben energía de los campos magnéticos y la convierten en calor, que se utiliza para hacer subir la temperatura de los tumores y combatirlos.
Al igual que las antenas se usan para gestionar la emisión de ondas de radio y microondas en las telecomunicaciones, se pueden emplear también nanoantenas semiconductoras para controlar las emisiones de luz. Así lo demuestra el método que han desarrollado investigadores del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC y centros de investigación holandeses, que abre la vía al diseño de nuevos dispositivos ópticos.
La mayor parte del yodo radiactivo 129I presente en el hielo marino procede de las plantas de reprocesamiento de combustible nuclear de Sellafield, en Reino Unido, y La Hague, en Francia. Así lo plantea el análisis que un equipo internacional, liderado desde Centro Nacional de Aceleradores en Sevilla, ha efectuado en las aguas del océano Ártico.