Sistema láser para medir el protón con hidrógeno muónico. Imagen: SPS.
No es fácil medir el radio del protón, porque los quarks que lo componen no dejan de interaccionar. Aun así, la comunidad científica ha fijado unos valores con los datos de complicados métodos de medición, pero los resultados difieren si se usan otras técnicas. Un equipo europeo ya apuntó hace unos años que el protón es más pequeño de lo establecido y ahora lo vuelve a confirmar con un nuevo estudio que publica Science.
Científicos del CSIC han desarrollado una técnica para procesar datos a gran velocidad. El trabajo, publicado en la revista Nature Communications, se basa en sistemas con capacidad de aprendizaje, como las redes neuronales, y emplea componentes ópticos de uso frecuente, como los diodos láseres o las fibras ópticas.
En la imagen, el biólogo francés y nieto de la investigadora Marie Curie, Pierre Joliot-Curie (izquierda) acompañado por el diputado de cultura de la Diputación de Toledo, Fernando Cabanes (centro) y Gregorio Marañón, nieto del médico y científico español, durante el homenaje que se le ha rendido hoy en Toledo a Curie.
Investigadores del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (UIB-CSIC) han demostrado experimentalmente el potencial que tiene una arquitectura fotónica simple para procesar información con una tasa de transferencia de datos sin precedentes. La propuesta, que acaba de publicar la revista Nature Communications, se basa en el uso de componentes ópticos corrientes y en sistemas con capacidad de aprendizaje.
Hace casi 50 años se predijo que parte del calor que fluye por una unión especial entre dos materiales superconductores mostraría fenómenos cuánticos y, contra toda lógica, que podría pasar desde el más frío al más caliente. Ahora una científica española y uno italiano acaban de hacer realidad la predicción gracias a un nuevo interferómetro.
El estudio refleja como la masa puede usarse para medir el tiempo y viceversa. Imagen: Pei-Chen Kuan.
Investigadores de la Universidad de California en Berkeley (EE UU) han creado un nuevo reloj atómico que puede medir el tiempo con la masa de un átomo, y viceversa. El desarrollo de este dispositivo, cuyo mecanismo se presenta esta semana en la revista Science, puede ayudar a definir mejor el concepto de kilogramo.
Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han conseguido controlar la disposición, el tamaño y la profundidad de los poros en nanoestructuras de oro, como si fuera un queso emmental. Estas cavidades, de tamaño nanométrico, son útiles para eliminar los gases nocivos para el medioambiente.