La película El Hombre que conocía el infinito, actualmente en cartelera, retrata la vida del matemático indio Srinivasa Ramanujan, que sin estudios ni formación asombró a los eruditos de la Universidad de Cambridge con sus series del número π. Un siglo después, otro matemático autodidacta y enamorado de este número tan especial, el zaragozano Jesús Guillera, destaca el legado de su colega y los nuevos desafíos que plantean las fórmulas.
Investigadores de las universidades de Alcalá y Valladolid han desarrollado un método y un software, basado en representaciones gráficas, que permite analizar los alimentos de forma visual, rápida y en tiempo real. La técnica ofrece una buena relación calidad-precio en comparación con la formación y entrenamiento que requiere un panel de catadores expertos.
Científicos de la Universidad Carlos III de Madrid han analizado el proceso para fijar nitrógeno que utilizan las cianobacterias, microorganismos que producen gran contidad de oxígeno y convierten el nitrógeno en formas utilizables por otros seres vivos. Después, han creado un modelo matemático para ver cómo aparecen patrones en los filamentos de las cianobacterias, y han descubierto que aproximadamente una de cada diez células se dedica a fijar nitrógeno mientras el resto realizan la fotosíntesis.
Los matemáticos exploran cada día nuevos mundos. Para facilitar su labor, un equipo de expertos de doce países ha creado una base de datos que reúne y relaciona entre sí más de 20 millones de elementos de esta ciencia. La colección permite a investigadores y aficionados colgar en la ‘nube’ sus avances. Para relacionar todos sus elementos harían falta mil años de cálculo computacional.
Cuando se han planteado complejos enunciados de algebra, geometría y análisis numéricos a un grupo de matemáticos y a personas que no lo eran se ha observado que en los primeros se activaban ciertas zonas del lóbulo temporal, el córtex prefrontal y la región intraparietal del cerebro. El experimento, realizado con técnicas de imagen por resonancia magnética funcional, sugiere que las redes neuronales relacionadas con las matemáticas son distintas a las del lenguaje.
El matemático británico Andrew Wiles ha obtenido el Premio Abel 2016, considerado el Nobel de las matemáticas y dotado con 600.000 euros. El galardonado tenía solo 10 años cuando se topó con un problema que llevaba sin solución desde 1637: el último problema de Fermat, que trás décadas de trabajo logró resolver en 1994.
Investigadores de la Universidad de Oviedo han desarrollado un modelo matemático para anticipar qué pacientes necesitarán quimioterapia o desarrollarán enfermedades autoinmunes. La nueva herramienta es sencilla, barata y accesible para cualquier centro sanitario, según sus creadores.
El Instituto de Ciencias Matemáticas se ha convertido en un referente mundial, aunque el año pasado se viera envuelto en polémicas burocráticas. En este ambiente acaba de acceder a su dirección Antonio Córdoba (Murcia, 1949), un veterano matemático que tratará de trasladar sus sueños y experiencia a este centro de excelencia de la ciencia española. “Si no queremos depender del turismo y el ladrillo, necesitamos competir en ciencia, lo que implica voluntad política y una educación del pueblo para exigir a nuestros representantes actuar en esa dirección”, afirma.
Hace 80 años el lingüista estadounidense George Kingsley Zipf planteó una relación matemática que determina la frecuencia de las palabras en los textos, y que se suele cumplir cuando se excluyen los términos más raros. Ahora investigadores del Centre de Recerca Matemàtica, adscritos a la Universidad Autónoma de Barcelona, han analizado por primera vez la validez de esta ley con la enorme biblioteca electrónica del proyecto Gutenberg.