Las diferencias de género en el rendimiento matemático se deben a razones culturales, no biológicas
Ciencia y literatura no son antagónicas y pueden tener un nexo de unión preciso: las Matemáticas. Eso demuestra en sus obras Antonio J. Durán (Cabra, Córdoba; 1962), que ha hecho desde importantes descubrimientos matemáticos que han ayudado a expandir la frontera del conocimiento científico hasta obras que han obtenido el Premio Nacional del Ministerio de Cultura al libro de divulgación mejor editad.
Un equipo de científicos estadounidenses y británicos ha desarrollado una herramienta matemática para reconstruir datos desaparecidos en el pasado, como la información de los estudios sobre el clima de la Tierra o la evolución de las poblaciones. El estudio, que se publica en junio en New Journal of Physics, está basado en el funcionamiento de las dinámicas de los animales depredadores de roedores.
Dos investigadores de la Universidad Pública de Navarra han participado en la elaboración de un libro de la prestigiosa editorial norteamericana Springer en el que se recogen las principales aportaciones que han realizado grupos de expertos de primer nivel internacional sobre Mapas Conceptuales aplicados a la enseñanza de matemáticas. Fermín González García y Edurne Pozueta Mendía han aportado a esta publicación un capítulo en el que desarrollan una experiencia realizada con estudiantes de 2º de la ESO en la ikastola San Fermín sobre la enseñanza de matemáticas a través de mapas conceptuales para mejorar su aprendizaje significativo.
Matemáticas en la Catedral es el título del libro elaborado por el Proyecto Estalmat de Castilla y León (Estimulación del Talento Matemático) en el que se recoge la visión de docentes burgaleses sobre la Seo de su ciudad desde la perspectiva de las Ciencias Exactas. La obra plantea una forma diferente de ver y descubrir disciplinas artísticas como al pintura la escultura o la arquitectura vinculadas a la construcción del templo catedralicio a la par que persigue el promover el interés por las Matemáticas entre los estudiantes, según ha explicado el director provincial de educación, Enrique de la Torre.
Dos investigadores del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) han desarrollado un modelo matemático que demuestra que un ligero aumento en la tasa de mutación de algunos virus puede reducir su capacidad de infección, lo que favorece la extinción de sus poblaciones. El estudio, publicado recientemente en la revista Europhysics Letters, podría tener aplicaciones clínicas a medio plazo.
Investigadores de la Universidad de Jaén (UJA) han encontrado un método matemático con el que aprovechan de forma más eficiente la poda del olivar para producir bioproductos como etanol y xilitol.
Identificar células cancerosas en una imagen médica o modificar la trayectoria de un avión cerca de un aeropuerto para reducir la molestia acústica a los vecinos son algunos de los objetivos de los proyectos de investigación de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) basados en la lógica difusa (fuzzy logic). Esta técnica matemática, surgida en los años sesenta e incorporada a sistemas de control industriales y de electrodomésticos, facilita el avance de la inteligencia artificial al mismo tiempo que permite cuantificar la vaguedad de los conceptos cualitativos.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Burgos (UBU) ha diseñado un sistema que permite minimizar los tiempos de espera en las paradas de autobús en esa ciudad y la duración de los viajes. El método, que se podría aplicar en otras localidades, está basado en una estrategia matemática denominada “búsqueda tabú”.
El Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad de Granada avanza en el área de la biomatemática y aplica sus posibilidades al ámbito de la salud, en concreto, a la mejora del conocimiento de procesos de dinámica tumoral. Uno de los principales resultados obtenidos en un proyecto coordinado por Juan Soler ha sido la consecución de un modelo matemático validado con la interacción experimental, que permitirá desarrollar experimentos por ordenador sobre determinados procesos cancerígenos. La investigación ha sido financiada con 150.900 euros por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía.