El origen de 3I/ATLAS está en un sistema planetario primitivo de hace 12 000 millones de años

Las mediciones isotópicas del tercer visitante exótico de nuestro sistema solar revelan una composición de agua y carbono nunca antes vista, lo que indica que nació a temperaturas extremas en los albores de la galaxia.

cometa interestelar 3I / ATLAS
Una imagen del cometa interestelar 3I / ATLAS tomada desde el telescopio Hubble el 21 de julio de 2025. / NASA, ESA, D. Jewitt (UCLA)

Descubierto en julio de 2025, el cometa interestelar 3I/ATLAS se ha consolidado como el tercer objeto de este tipo confirmado en cruzar el sistema solar interior. Las teorías sobre su composición u origen no tardaron en aparecer, dando lugar a algunas extravagantes hipótesis. 

Ahora, gracias a la combinación de astronomía espacial y terrestre, un equipo internacional de científicos ha logrado desentrañar su misteriosa biografía. Sus hallazgos revelan que el objeto es un fragmento extraordinariamente conservado de un sistema planetario ancestral formado hace unos 12 000 millones de años.

Descubierto en julio de 2025, el cometa interestelar 3I/ATLAS se ha consolidado como el tercer objeto de este tipo confirmado en cruzar el sistema solar interior

El estudio, publicado este lunes en la revista Nature, presenta los resultados de observaciones de alta precisión realizadas con el telescopio espacial James Webb (JWST) y el observatorio ALMA en Chile. Estas herramientas permitieron analizar la coma gaseosa del cometa —la envoltura de gas que lo rodea al aproximarse al Sol— durante su paso de salida tras el perihelio en diciembre de 2025.

El análisis de los diferentes tipos de elementos químicos e isótopos presentes en sus hielos ha desvelado una composición radicalmente diferente a la de cualquier cuerpo observado previamente en nuestro sistema planetario.

“Los objetos interestelares nos proporcionan las únicas muestras directamente observables de planetesimales helados formados alrededor de otras estrellas, ofreciendo una ventana única a la diversidad química y física de la formación de exoplanetas”, explica el equipo liderado por Martin Cordiner, astrofísico del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.

El hallazgo no solo arroja luz sobre el viajero mismo, sino que funciona como una suerte de arqueología galáctica, capaz de mapear la historia profunda de la Vía Láctea.

Una huella química única en el sistema solar

El análisis espectroscópico se centró de manera simultánea en las emisiones de agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono gaseosos, rastreando tanto sus formas moleculares mayoritarias como sus isótopos minoritarios de deuterio y carbono-13. Los resultados han sorprendido a los astrónomos.

El agua de 3I/ATLAS está enriquecida con deuterio (un isótopo pesado del hidrógeno) a un nivel del 0,98 %, lo que representa una concentración más de diez veces superior a la de los cometas conocidos del sistema solar y supera drásticamente los niveles medidos en protocúmulos estelares.

Esta firma de deuterio tan sumamente elevada proporciona pistas directas sobre el ambiente térmico y de radiación en el que se originó el cometa.

Esta anomalía en la abundancia de carbono confirma de forma inequívoca el origen ajeno y remoto del cometa interestelar

Según los modelos físico-químicos, un enriquecimiento de esta magnitud solo puede alcanzarse de manera eficiente si el hielo de agua se sintetiza sobre la superficie de granos de polvo cósmico a temperaturas extremadamente bajas, iguales o inferiores a los 30 Kelvin, es decir, unos 243 ºC bajo cero. Además, sugiere que el objeto conserva intacto su hielo primigenio.

Por otra parte, la relación entre el carbono-12 y el carbono-13 medida en sus gases excedió con creces los valores estables y homogéneos que caracterizan al sistema solar, donde la proporción de estos isótopos se mantiene constante e idéntica a las rocas sedimentarias de la Tierra o los meteoritos. Esta anomalía en la abundancia de carbono confirma de forma inequívoca el origen ajeno y remoto del cometa interestelar.

Un viaje molecular en el tiempo galáctico

Para explicar esta inusual escasez de carbono-13 y abundancia de carbono-12, los investigadores recurrieron a los modelos de evolución química de la galaxia. El carbono de la Vía Láctea procede principalmente de la nucleosíntesis en estrellas gigantes moribundas, las cuales inyectan progresivamente mayores cantidades de carbono-13 al medio interestelar a medida que la galaxia envejece.

Por tanto, una proporción tan elevada de carbono-12 sitúa el nacimiento de 3I/ATLAS en una época remota en la que la galaxia aún era pobre en metales y elementos pesados.

Los autores concluyen que el objeto se condensó hace entre 11 000 y 12 000 millones de años

Al cruzar estos datos de metalicidad con los modelos de evolución, los autores concluyen que el objeto se condensó hace entre 11 000 y 12 000 millones de años, justo después de un periodo de intensa y temprana formación estelar en su entorno natal.

Aquel antiguo sistema de planetas primordiales sembró el espacio con fragmentos helados que, tras miles de millones de años vagando por el vacío interestelar de forma caótica, han terminado por cruzarse en nuestro camino.

“El perfil de abundancia elemental e isotópica observado impone severas restricciones a la historia de su entorno de origen”, concluyen los autores en el artículo científico. A pesar de que la formación de planetesimales suele ser menos eficiente en entornos con baja metalicidad, la rica composición helada de 3I/ATLAS demuestra de forma sólida que las condiciones frías necesarias para la acreción cometaria ya se daban en los discos primitivos de la galaxia de hace doce mil millones de años.

Referencia:

Martin Cordiner et al, "Isotopic evidence for a cold and distant origin of 3I/ATLAS", Nature Astronomy, 2026.

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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