¿Por qué los embriones de serpiente tienen forma de espiral?

Gracias a esta forma enrollada, las serpientes pueden nacer con el cuerpo más largo de todos los animales vertebrados. Un estudio señala que esto se produce cuando el crecimiento corporal de los embriones se acelera y el intestino no puede seguirles el ritmo.

embrión de serpiente
Un embrión de serpiente doméstica del Cabo (Boaedon capensis) teñido para mostrar los bloques musculares en desarrollo del tronco. El embrión presenta una espiral hacia la derecha. / Raul Diaz, California State University Los Angeles

Un equipo internacional ha encontrado pruebas que explican por qué los embriones de serpiente forman una curiosa espiral. Esta capacidad de enrollarse durante la fase embrionaria es la razón por la que las serpientes nacen con el cuerpo más largo de todos los animales vertebrados.

Los embriones de serpiente se enrollan formando una espiral hacia la derecha a medida que su cuerpo crece, mientras permanecen sujetos por el intestino

El estudio, publicado esta semana en la revista Current Biology, revela que los embriones de serpiente se enrollan formando una espiral hacia la derecha a medida que su cuerpo crece, mientras permanecen sujetos por el intestino.

“Es como cuando ajustas la longitud de una correa y el lado más largo del lazo, que se dobla, se retuerce”, explica el autor principal y jefe del equipo, Tetsuto Miyashita, biólogo evolutivo del Museo Canadiense de la Naturaleza.

Más de 900 embriones

Durante el estudio, los investigadores analizaron imágenes de más de 900 embriones de 39 especies de serpientes y otros animales escamosos sin extremidades.

El equipo observó que, durante las primeras semanas tras la puesta de los huevos, los embriones de serpiente parecen enrollarse únicamente en sentido dextral, es decir, hacia la derecha, desde la cabeza hasta la cola.

La prueba reveló una estructura que nunca habíamos visto antes: se trataba de un pilar intestinal que se extendía a lo largo de la espiral del cuerpo enroscado

Tetsuto Miyashita, Museo Canadiense de la Naturaleza

“En estas etapas, los embriones no tienen músculos con los que moverse, por lo que son otras fuerzas las que les hacen enrollarse hacia la derecha”, explica Alexandra Weber, primera autora del trabajo. “Pero no sabíamos qué les hacía hacerlo”.

Para resolver este enigma, el equipo sometió a los embriones de serpiente a una tomografía computarizada. “La tomografía computarizada reveló una estructura que nunca habíamos visto antes: se trataba de un pilar intestinal que se extendía a lo largo de la espiral del cuerpo enroscado”, afirma Miyashita. “Hay un intestino separado del resto del cuerpo, rodeado por ramificaciones de vasos sanguíneos procedentes de la yema”.

Embrión de una serpiente doméstica del Cabo (‘Boaedon capensis’)./ Raul Diaz, Californai State University Los Angeles

Embrión de una serpiente doméstica del Cabo (‘Boaedon capensis’)./ Raul Diaz, Californai State University Los Angeles

Pérdida de ritmo de crecimiento

Ese fue el momento en el que el equipo descubrió por qué los embriones se enrollan. Según explica el investigador a SINC, para desarrollar un cuerpo alargado, los embriones de serpiente aceleran el crecimiento corporal, pero el intestino no puede seguirles el ritmo.

“En las fases tempranas (las dos primeras semanas en muchas especies), los embriones se enrollan porque el intestino, que crece lentamente, hace que la columna vertebral, que crece más rápido, se doble y se retuerza”, dice Miyashita.

En las fases tempranas, los embriones se enrollan porque el intestino, que crece lentamente, hace que la columna vertebral, que crece más rápido, se doble y se retuerza

Tetsuto Miyashita, Museo Canadiense de la Naturaleza

Para que esto sea posible, el intestino se separa de la columna vertebral, que se enrolla en espiral. “En este momento se enrollan hacia la derecha, ya que crecen en dirección opuesta a la yema, que siempre se encuentra a la izquierda del embrión”, añade.

Sin embargo, tras dos semanas, los músculos maduran y los embriones se mueven y cambian de posición dentro de los huevos. “Así, aproximadamente la mitad de ellos se enrolla hacia la derecha y la otra mitad hacia la izquierda”, señala el autor, aunque reconoce que no se ha esclarecido si existe alguna ventaja en que se enrolle en un sentido u otro.

De momento, el equipo espera que estos resultados permitan la posibilidad de desarrollar aún más este modelo para explicar otras formas espirales en la naturaleza.

Referencia:

Alexandra Weber, Tetsuto Miyashita et al. How Snake Embryos Coil. Current Biology (2026).

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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