Realizan el primer trasplante de España entre dos personas con VIH

El trasplante de riñón, realizado con cirugía robótica, ha sido posible gracias a la nueva normativa aprobada el año pasado, que deroga una prohibición vigente durante casi cuatro décadas.

Realizan el primer trasplante de España entre dos personas con VIH
Los profesionales realizaron una intervención programada que se prolongó durante cuatro horas. / Hospital Universitari Vall d'Hebron

Dos hombres de mediana edad han protagonizado el primer trasplante de órganos entre dos personas con VIH realizado en España. El receptor padecía una glomerulonefritis crónica, no relacionada con el VIH, que se complicó hasta el punto de requerir un trasplante renal. El Hospital Universitari Vall d'Hebron fue centro que llevó a cabo la intervención: un trasplante renal de donante vivo mediante cirugía robótica.

La terapia antirretroviral (TAR) combinada ha transformado la infección por VIH en una enfermedad crónica tratable, con una esperanza de vida similar a la de la población general. Por este motivo, las personas con VIH en tratamiento, con carga viral suprimida o un buen control del virus, presentan problemas de salud equiparables a los del resto de la población.

En España, la orden que autoriza el trasplante entre donantes y receptores con VIH fue aprobada en 2025, derogando una normativa de 1987 que lo prohibía. Desde 2005, las personas con VIH ya podían recibir órganos procedentes de donantes sin VIH, siempre que cumplieran una serie de requisitos, como tener una carga viral indetectable o suprimible mediante tratamiento antirretroviral y no haber presentado infecciones oportunistas, salvo la tuberculosis, la candidiasis esofágica o la neumonía por Pneumocystis jirovecii.

Es un cambio de paradigma de las normas que había hasta ahora

Jordi Navarro, médico adjunto del Servicio de Enfermedades Infecciosas

“Es un cambio de paradigma de las normas que había hasta ahora, que ponía ciertos límites, ciertas barreras, para que estas personas se pudieran beneficiar tanto de ser donantes como receptores”, explica a SINC Jordi Navarro, médico adjunto del Servicio de Enfermedades Infecciosas.

Un hito médico

Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), afirma que desde la ONT se ha impulsado este cambio normativo, junto con un protocolo nacional que garantiza su desarrollo de forma segura y homogénea. “Nuestro objetivo no es solo aumentar las oportunidades de trasplante, sino también hacer efectivo el derecho de las personas con infección por VIH a ser donantes de órganos si así lo desean”, añade.

Nuestro objetivo no es solo aumentar las oportunidades de trasplante, sino también hacer efectivo el derecho de las personas con infección por VIH a ser donantes de órganos si así lo desean

Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la ONT

Según explica Albert Sandiumenge, coordinador de Programas de Donación y Trasplantes de Vall d'Hebron “cada año, alrededor de 50 personas con VIH esperan un órgano: 30 un trasplante renal, 15 un trasplante hepático y cinco un trasplante de corazón, pulmón o páncreas, según datos de la ONT”. 

Afortunadamente, como destaca Navarro, “gracias al tratamiento antirretroviral, una infección por VIH bien controlada ya no representa hoy un obstáculo para que un trasplante tenga éxito entre pacientes con VIH adecuadamente seleccionados. Que las personas con infección por VIH puedan ser donantes supone un avance muy importante en términos de derechos, igualdad e inclusión para este colectivo”.

Avance social

El primer trasplante entre dos personas con VIH se realizó en 2008 en la República de Sudáfrica y fue, precisamente, un trasplante renal. Ante los buenos resultados obtenidos, tanto en supervivencia de los pacientes como por la ausencia de fracasos virológicos e infecciones oportunistas relacionadas con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), otros países comenzaron a autorizar los trasplantes entre donantes y receptores con VIH.

En Europa, el trasplante de órganos entre personas con infección por VIH está expresamente autorizado en seis países, entre ellos España desde 2025

En 2013, Estados Unidos aprobó la ley HOPE (HIV Organ Policy Equity Act), que autoriza este tipo de trasplantes en el marco de estudios clínicos. Desde noviembre de 2024, los trasplantes de riñón e hígado entre personas con VIH forman parte de la práctica clínica habitual en Estados Unidos.

En Europa occidental, la mayoría de los países permiten los trasplantes entre donantes y receptores con VIH. En concreto, el trasplante de órganos entre personas con infección por VIH está expresamente autorizado en seis países, entre ellos España desde 2025; prohibido en 11 y no regulado en 18. Hasta la fecha, se ha realizado un número limitado de trasplantes entre personas con VIH en países europeos, principalmente en Italia, Reino Unido y Francia.

Cirugía robótica

“Los resultados de los trasplantes en personas con VIH son comparables a los de la población general gracias a los avances en la terapia antirretroviral, al control eficaz de la coinfección por el virus de la hepatitis C y a la experiencia de los equipos clínicos especializados”, señala el Francesc Josep Moreso, jefe de sección de la Unidad de Trasplante Renal.

Los resultados de los trasplantes en personas con VIH son comparables a los de la población general gracias a los avances en la terapia antirretroviral, al control eficaz de la coinfección por el virus de la hepatitis C y a la experiencia de los equipos clínicos especializados

Francesc Josep Moreso, jefe de sección de la Unidad de Trasplante Renal

Los profesionales del Servicio de Urología, liderados por Enric Trilla, realizaron una intervención programada que se prolongó durante cuatro horas.

“El trasplante renal de donante vivo ofrece mejores resultados que el de donante fallecido también en personas con infección por VIH. Además, el hecho de que se realizara mediante cirugía robótica supone un menor impacto físico para el paciente que la cirugía convencional, ya que reduce el riesgo de infección, favorece la recuperación postoperatoria y disminuye las complicaciones de la pared abdominal”, explica Trilla.

“Hoy en día la parte médica del VIH está superada gracias a tratamientos eficaces, pero el verdadero desafío sigue siendo el estigma social y el miedo al rechazo. Por eso, cualquier paso hacia la normalización y la garantía de sus derechos tiene un impacto gigantesco e incalculable en su calidad de vida”, concluye Navarro. 

Fuente:
SINC
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