Hasta el 26 de julio se han registrado 32 grandes incendios forestales, frente a los siete contabilizados en las mismas fechas del pasado año. Esto multiplica por cuatro al número de incendios que superan las 500 hectáreas afectadas con respecto a 2025.
Un nuevo método de biofabricación aprovecha la red celular activa del hongo Cordyceps militaris para crear textiles vivos capaces de regenerar su superficie, autorrepararse con agua y ofrecer propiedades avanzadas sin recurrir a tratamientos químicos ni revestimientos sintéticos.
En un clima cada vez más cálido, las brisas marinas se están volviendo más débiles y más frecuentes en la cuenca del Mediterráneo occidental. En España, la situación es aún más pronunciada. En las Islas Baleares y la costa mediterránea peninsular, este viento ha perdido en torno a un 17 % de su fuerza.
El humo de estos grandes fuegos es una mezcla compleja de gases y partículas finas que dañan nuestro organismo tras penetrar en las vías respiratorias y acceder al torrente sanguíneo. La creciente incidencia de estos desastres climáticos aumenta el riesgo de exposición.