Un nuevo fósil hallado en Etiopía revela que el ‘hombre cascanueces’ se aventuró más al norte de lo que se creía

Una mandíbula inferior parcial descubierta en el yacimiento etíope de Afar amplía la distribución geográfica conocida del género Paranthropus hacia el norte en 1 000 kilómetros, lo que revela que este homínido estaba más extendido y era más versátil en cuanto a su capacidad de adaptación de lo que se pensaba.

Un nuevo fósil hallado en Etiopía revela que el ‘hombre cascanueces’ se aventuró más al norte de lo que se creía
Zeresenay Alemseged, primer autor del artículo, examina fragmentos fósiles sin identificar en el campo para encontrar partes de un espécimen de Paranthropus. / Alemseged Research Group

Un equipo liderado por la Universidad de Chicago (EE UU) ha hallado restos del homínido extinto Paranthropus en la región de Afar, en Etiopía, 1 000 kilómetros más al norte de lo que nunca se esperó encontrarlos, lo que cambia la visión que se tenía de este género.

‘Paranthropus’ era conocido anteriormente como el género ‘cascanueces’, por sus molares grandes, su esmalte grueso y sus mandíbulas pesadas

Los detalles de la investigación se publican en la revista Nature, y revelan que este homínido era capaz de adaptarse a más condiciones de las que se creía e incluso podría haber interactuado con otros parientes antiguos de los humanos modernos, incluido el género Homo.

Paranthropus era conocido anteriormente como el género ‘cascanueces’, por sus molares grandes, su esmalte grueso y sus mandíbulas pesadas, lo que reflejaba la suposición de que este aparato masticatorio hacía que estos homínidos ocuparan un nicho alimenticio muy especializado y más reducido.

Pero el nuevo hallazgo de restos en el yacimiento etíope revela que, desde sus orígenes más remotos, este género estaba muy extendido, era versátil y era capaz de romper más que nueces.

Sorpresa en Afar

Desde que los linajes humanos y chimpancés se separaron hace unos 7 millones de años, los antepasados humanos pasaron por un arduo proceso evolutivo que finalmente condujo a la aparición del Homo sapiens hace unos 300 000 años.

En el registro fósil, el linaje humano está representado por más de 15 especies de homínidos, incluidos los llamados bípedos obligatorios (género Homo) y los homínidos robustos, grupo al que pertenece Paranthropus.

En el yacimiento de Afar se habían encontrado una docena de especies de homínidos pertenecientes a Homo, Australopithecus y Ardipithecus, pero nunca de Paranthropus.

Varias vistas del MLP-3000-1, la mandíbula izquierda parcial y la corona molar del Paranthropus recién descubiertas. / Alemseged Research Group

Varias vistas del MLP-3000-1, la mandíbula izquierda parcial y la corona molar del Paranthropus recién descubiertas. / Alemseged Research Group

“Afar es un hotspot paleoantropológico que se ha explorado intensamente durante medio siglo. Por eso se consideraba la ausencia de Paranthropus como un hecho definitivo”, señala a SINC Zeresenay Alemseged, investigador de la Universidad de Chicago y primer autor del estudio.

Así, se creía que este homínido no se había aventurado tan al norte, ya sea porque su especialización alimentaria lo restringía a zonas meridionales o porque no podía competir con el género Homo.

Pero el equipo investigador liderado por Alemseged encontró una mandíbula parcial de 2,6 millones de años de antigüedad, que, tras un análisis a través de un potente escáner micro-CT, se confirmaron que eran de Paranthropus.

Se adaptó a diferentes hábitats

Según el investigador, es la prueba de que el homínido viajó al norte y que “sí que fue capaz de adaptarse a distintos hábitats con diferentes alimentos disponibles, igual que el Homo y el Australopithecus”.

“Es por eso por lo que se halla en todos los yacimientos donde se encuentra Homo y vivió con éxito durante 1,5 millones de años, desde hace 2,7 hasta hace 1,2 millones de años”, añade.

Este homínido era capaz de adaptarse a distintos hábitats con diferentes alimentos disponibles, igual que el ‘Homo’ y el ‘Australopithecus’

Zeresenay Alemseged, Univ. Chicago

Los autores afirman que este hallazgo permite comprender las ventajas competitivas que tenía cada grupo, el tipo de dieta que consumían, el tipo de adaptaciones musculares y esqueléticas, y si utilizaban herramientas de piedra o no.

“Nuestro hallazgo es fundamental para la investigación y llena un vacío crítico. Saber que el Paranthropus vivió desde Sudáfrica hasta el noreste de África nos informa sobre su adaptación y rectifica la idea ampliamente aceptada de que era demasiado especializado para viajar tan lejos”, concluye Alemseged.

Referencia:

Zeresenay Alemseged et al. Afar fossil shows broad distribution and versatility of Paranthropus. Nature (2026).

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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