Una sonrisa puede generar en los demás las ganas de sonreír y lo mismo ocurre con un ceño fruncido. El instinto de imitación facial permite a los humanos empatizar. Dos psicólogas sociales estadounidenses han investigado cómo se procesa esta acción en el cerebro. Según ellas, comprenderlo podría mejorar el tratamiento de trastornos relacionados con el reconocimiento de emociones, como los del espectro autista.
Un estudio pionero en el que participa la Universidad Complutense de Madrid analiza el amor romántico en parejas con edades entre los 18 y los 80 años. El 17% de los hombres y el 18% de las mujeres afirmaron sentirse “muy intensamente enamorados”, una proporción que disminuía según aumentaba la duración de la relación. La investigación no ha encontrado diferencias en la intensidad del amor en las parejas que llevaban entre veinte y treinta años juntas o más de treinta.
La localización de los objetos de una habitación o los actos que repetimos cada día de camino al trabajo son parte de los recuerdos que almacenamos en nuestro cerebro. Un nuevo estudio explica el modo en el que pueden condicionarnos sin que nos percatemos de ello.
Desde que nacemos, no dejamos de asombrarnos y plantearnos cuestiones sobre todo lo que nos rodea. Es la curiosidad, una facultad muy poco estudiada desde el prisma científico pero que, en los últimos años, está siendo analizada minuciosamente por la neurociencia. Conseguir que la escuela la estimule y que Google no la sacie son dos retos que tenemos por delante.
El espejo se convierte en un objeto sin el que no pueden vivir. Se enamoran de su propio reflejo y consideran que merecen un trato especial, pero, si no lo obtienen, se vuelven agresivos. Por primera vez, un estudio español realizado con 591 adolescentes y sus padres demuestra que la exposición a la violencia en casa, la falta de una comunicación cálida y positiva entre padres e hijos, y una educación permisiva genera adolescentes narcisistas que agreden a sus progenitores.
Los niños de tres años controlan sus impulsos prácticamente de la misma forma que lo hacen los chimpancés. / Fotolia
Los niños de tres años controlan sus impulsos prácticamente de la misma forma que lo hacen los chimpancés, una situación que es distinta cuando los menores cumplen seis años, al registrar una mayor capacidad de autocontrol. Así lo revela un estudio en el que participa la Universidad Complutense de Madrid. La enseñanza por parte de los adultos y la cultura humana podrían explicar este cambio evolutivo.
Dos estudios de investigadoras de la Universidad de Granada concluyen que en relaciones interpersonales, como amistad o pareja, el perdón sirve para reparar y mejorar la relación, pero no conlleva necesariamente una reconciliación entre las partes. En la investigación se analizaron algunas variables que parecen influir en la capacidad de perdonar: la gravedad percibida de la ofensa, empatía, afecto negativo y la dependencia emocional.
Con el objetivo de limitar el número de prostitutas que había durante el franquismo, las autoridades las detenían y recluían en centros especiales utilizando argumentos científicos que carecían de rigor. Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid refleja cómo tres expertos en psicología y psiquiatría afines al régimen publicaron informes en los que las definían como “inferiores mentales” para justificar su internamiento.