La mano del hombre ha provocado en el último siglo un aumento descontrolado de la contaminación en los ecosistemas acuáticos. Uno de estos agentes nocivos son los hidrocarburos aromáticos policíclicos, HAPs, que representan un porcentaje importante de la composición del petróleo. Sus efectos tóxicos en los peces teleósteos como la trucha afectan al sistemas nervioso central de estos seres vivos, alterando funciones vitales como la reproducción, la respuesta a situaciones de estrés o la alteración de su control de comportamientos y funciones fisiológicas relacionadas con el ciclo día-noche. Estas son las conclusiones que se desprenden de la tesis de doctorado de Manuel Gesto Rodríguez, que se centró en un campo poco estudiado dentro de los efectos de los HAPs en los peces teleósteos como es el sistema nervioso central.
En la imagen, se observa la relación entre los huracanes del Atlántico y las temperaturas oceánicas. Foto: Gabriel Vecchi. / NOAA / GFDL.
En la imagen, Kruawun Jankaew, que digirió al equipo de geólogos en una isla de Tailandia.
Los resultados del estudio avalan la utilización de las reservas marinas –bajo ciertas condiciones de diseño y control– como un instrumento eficaz para la explotación racional de los recursos vivos, así como la protección potencial de especies en peligro y la conservación del ecosistema.
Investigadores del Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (Indurot) de la Universidad de Oviedo han analizado la erosión en ciertas zonas de la cordillera cantábrica y su relación con los incendios forestales. Los expertos concluyen que los fuegos que se producen de forma recurrente en Asturias -casi siempre relacionados con la actividad humana- son una de las principales causas de destrucción del suelo de esta región.
Montaña del norte de España con un suelo muy erosionado.
Paola Laiolo en Zeïda, Marruecos, con una Alondra de Dupont. Fotografía cedida por Paola Laiolo.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han participado en el desarrollo de un estudio completo de la amenaza sísmica en toda Centroamérica, y han logrado elaborar mapas representativos de esta amenaza sin discontinuidades en las fronteras.
Científicos de la Universidad de Alcalá (UAH) demuestran la existencia de variaciones en el nivel del agua en la zona Nepenthes Mensae de Marte.