Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) propone una teoría de la biodiversidad nueva, a partir de rasgos de las dos fórmulas principales, para valorar la interacción entre animales y plantas en el espacio. Uno de los resultados principales del estudio, publicado en 'PNAS', afirma que las interacciones entre animales y plantas incrementan la heterogeneidad del paisaje.
La singularidad del clima y topografía de los bosques montañosos de América central los convierte en lugares con un gran potencial para descubrir taxones nuevos. Un estudio, en el que ha participado el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), analiza los patrones de diversificación de un grupo de aves endémico de estas montañas.
Investigadores trabajan en la Antártida. Imagen: J.M Abad
Semillas traídas de manera accidental por turistas y científicos amenazan la vegetación de la Antártida. Un estudio internacional, publicado en la revista ‘PNAS’, alerta del peligro que implican las plantas invasoras y de los efectos adversos que provocará el cambio climático al respecto. Las especies invasoras pueden alterar el hábitat al que llegan y son una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial.
Milanos negros (Milvus migrans). Imagen: Antonio Atienza / CSIC.
La distribución espacial de dos especies de aves carroñeras migradoras varía a escala continental. Según investigadores del Consejo Superior de Investigación Científicas (CSIC), los alimoches (Neophron percnopterus) y los milanos negros (Milvus migrans) se concentran en áreas concretas de cría en Europa mientras que cuando hibernan en África adoptan una distribución más dispersa.
El Institut d'Estudis Catalans (IEC), con la participación de la ACCC, organiza, con motivo del Día Internacional de la Mujer, un acto de homenaje a la bióloga Lynn Margulis (1938-2011) mediante los testimonios de mujeres que la conocieron personalmente, que trabajaron o convivieron con ella.
La acidificación de los océanos afecta la biología marina, como el coral anaranjado. Imagen: Ángel López Sans.
Una investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC, explora la plasticidad fenotípica en especies invasoras y concluye que una mayor plasticidad no siempre se traduce en una mejor aptitud biológica.