Investigadores del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo y del Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias (IUOPA) han contribuido a descifrar el genoma del ornitorrinco, un animal que se separó hace 166 millones de años del tronco evolutivo que daría lugar al ser humano. Carlos López-Otín, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo y miembro de la Real Academia de Ciencias, ha coordinado la contribución española a esta investigación, que hoy es portada de la revista Nature. El estudio aporta nuevas claves sobre la evolución de los mamíferos
Los científicos pensaban que los animales hermafroditas, por estar situados en posiciones bajas en la escala evolutiva, no poseían sistemas sensoriales suficientemente desarrollados como para evaluar la “calidad” de sus congéneres. Investigadores de la Universidad de Vigo han demostrado, sin embargo, que las lombrices de tierra son capaces de detectar la competencia por fertilizar los huevos que va a encontrar su esperma, y triplicar su volumen cuando hay rivalidad. Esta capacidad es todavía más refinada ya que son capaces de transferir más esperma a aquellas parejas más fecundas.
Un estudio, coordinado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto una nueva proteína del esqueleto de la célula. El hallazgo, que aparece publicado en la revista Endocrinology, se produjo por sorpresa, mientras el equipo estudiaba nuevas dianas terapéuticas contra el cáncer a través del bloqueo del gen de la adrenomedulina, de naturaleza hormonal y, por tanto, relacionado hasta el momento únicamente con acciones extracelulares. La nueva proteína, según sus autores, podría servir para entender mejor los procesos que rodean al cáncer.
Un estudio realizado en la mosca de la fruta revela cómo se integran las señales de comunicación entre células para que se active la maquinaria de proliferación celular que dará lugar al crecimiento organizado del ala de la mosca. Las vías de señalización que intervienen en este proceso se conservan también en humanos y cuando están alteradas dan lugar a la aparición de cáncer de colon, de piel y leucemia.
El grupo del investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Juan Ortín participa en un estudio que ha identificado una diana terapéutica potencial contra los virus de la gripe. La investigación abre la puerta al desarrollo de nuevos antivirales útiles frente a aquellos virus resistentes a los tratamientos actuales. El hallazgo, según los autores, podría ser relevante a la hora de paliar las consecuencias de posibles epidemias y pandemias relacionadas con estas patologías. La conclusiones del estudio aparecen publicadas en el último número de la revista Nature Structural & Molecular Biology.
AZTI-Tecnalia inicia una nueva campaña de investigación pesquera BIOMAN 08 en el golfo de Bizkaia, área de distribución de la población de anchoa, con el objetivo de evaluar la biomasa de esta población.
En el Delta del Ebro, la pesca de la angula (Anguilla anguilla) conlleva la captura accidental de otras especies de peces, hasta tal punto que la captura de una tonelada de angula puede llevar asociada la captura de hasta 8,2 toneladas de especies acompañantes. Investigadores del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA) que han evaluado los efectos de este método de pesca e identificado las especies más frágiles, proponen mejoras en las metodologías actuales.
El agua que rellena la cavidad de recarga de la central nuclear de Almaraz I (Cáceres) ha rebosado “por fallo humano” mientras se efectuaban las tareas de llenado durante la preparación de la carga de combustible, según informa hoy el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en un comunicado. Este organismo confirma que, por precaución, la central desalojó a todos los trabajadores presentes dentro del recinto de contención y ninguno resultó contaminado, ni se produjo ningún tipo de impacto radiológico en el exterior.
En el río gallego del Tambre, donde las poblaciones de salmones habían desaparecido en la última década, el hallazgo de 60 salmones (Salmo spp.) adultos en 2005 ha sorprendido a científicos y pescadores. Los análisis genéticos aportan ahora una evidencia científica: estos salmones no son originarios del río Tambre, sino del Ulla, un río vecino. Los esfuerzos de conservación y recuperación de esta especie en algunas cuencas pueden haber provocado que los peces hayan retornado por error al río que, en realidad, no les vio nacer.