El análisis de una cepa de Psychrobacter recuperada del hielo profundo de una cueva en Rumanía revela que la resistencia microbiana evolucionó de forma natural mucho antes del uso clínico de fármacos. El hallazgo alerta sobre el riesgo de que el deshielo libere estos genes, pero también abre la puerta al descubrimiento de nuevas moléculas antimicrobianas.