Un nuevo estudio en salmones describe por primera vez cuáles son los efectos de la contaminación por cocaína en entornos reales. Estos animales acuáticos nadaban 1,9 veces más lejos por semana y se dispersaban hasta 12,3 kilómetros más que aquellos que no se expusieron a la benzoilecgonina, el principal metabolito de la droga.