A finales de octubre se cumplió una década de la Misión Cervantes, una operación espacial con financiación española que permitió al astronauta Pedro Duque volar por segunda y, de momento última vez, al espacio. Actualmente Duque dirige uno de los centros de control de operaciones de la Estación Espacial Internacional en Múnich.
El exoplaneta Kepler-78b tiene un tamaño similar a la Tierra, pero también una masa y densidad parecidos, según dos estudios que se publican esta semana en Nature. Los datos, obtenidos con instrumentos como el Telescopio Nazionale Galileo (TNG) de La Palma, también revelan que presenta un interior rocoso y un núcleo con hierro. Se trata del exoplaneta más pequeño del que se conoce su masa y radio con precisión. Actualmente hay detectados 1853 planetas en 1162 sistemas diferentes.
El próximo domingo 3 de noviembre se producirá un eclipse total de Sol. El espectáculo astronómico se podrá seguir desde la web de SINC gracias a la Red Global de Telescopios Robóticos (GLORIA). La Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) coordina este proyecto europeo, que hará posible observar el fenómeno desde cualquier dispositivo con internet.
Imagen muy detallada de la Nebulosa de la Pata de Gato. / ESO
Se elabora el mejor mapa 3D del bulbo central de la Vía Láctea obtenido hasta el momento gracias a datos del telescopio de ESO.
Recreación artística del bulbo central de la Vía Láctea / ESO
Gracias al telescopio espacial XMM-Newton, de la ESA, un equipo de científicos ha descubierto que un magnetar, que es un tipo de estrella de neutrones, presenta un magnetismo inusualmente intenso. Se encuentra en nuestra galaxia, a unos 6.500 años luz de la Tierra.
Observaciones de la nube oscura SDC 335.579-0.292 llevadas a cabo por el ALMA y el telescopio espacial Spitzer. / ALMA-NASA
El red de telescopios Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) ha proporcionado a los astrónomos la mejor visión hasta ahora de una gigantesca estrella en formación en el interior de una nube oscura. Este útero estelar, con más de 500 veces la masa del Sol, es el más grande de los encontrados en la Vía Láctea y aún está creciendo. La estrella embrionaria de su interior devora con avidez el material que cae hacia el interior. Se cree que la nube dará a luz a una estrella muy brillante con más de 100 veces la masa del Sol.