Un estudio analiza el impacto de varias sustancias empleadas para aportar flexibilidad, resistencia y estabilidad a los envases plásticos y demuestra la migración de cuatro familias de compuestos químicos al pescado en condiciones reales de almacenamiento en frío.
Este nuevo material de envasado sostenible se descompone de forma natural combinando subproductos agrícolas con biomasa marina. Los prototipos muestran mayor rigidez y resistencia a la humedad.
Un equipo de investigadores del CSIC y de la empresa Encapsulae ha desarrollado un aditivo que genera una superficie de contacto en los envases plásticos alimentarios que impide el crecimiento de las bacterias de listeria. El producto ya está patentado y disponible para su uso comercial.
La iniciativa Biosmart busca desarrollar una nueva generación de envases que permitan conservar la comida en buen estado durante más tiempo. Serán biodegradables, compostables y reciclables, con sensores de gases y paredes con efecto barrera. El objetivo es reducir el desperdicio y las emisiones de dióxido de carbono.
Investigadores del Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos han utilizado la luz del Sincrotrón ALBA para desarrollar nuevos sistemas de empaquetado con biopolímeros, una solución ecológica para la industria alimentaria. En concreto, han comprobado que la microalga espirulina es una alternativa prometedora para reemplazar parte del almidón de maíz de algunos biopolímeros.
Investigadores de AINIA centro tecnológico y una empresa multinacional han presentado prototipos de envases que prolongan, e incluso llegan a doblar, la vida útil de salsas, purés, mermeladas, conservas y otros alimentos. Están fabricados con copoliamidas avanzadas, un tipo de plástico polimérico.
Los nuevos diseños en envases biodegradables para alimentos pueden suponer hasta un 16% de ahorro en material, según los resultados del proyecto SOSTPACK en el que participan los centros tecnológicos AINIA y AIMPLAS. Las primeras demostraciones se han realizado con envases tipo bandeja y bolsa en productos como snacks, bebidas lácteas y carnes.
Ainia Centro Tecnologíco lidera un proyecto europeo que ha logrado obtener un biopolímero a partir del suero de la leche. Con este material podrá fabricarse un nuevo envase para productos lácteos formado por materiales 100% biodegradables.
Un proyecto con financiación europea, en el que participa el centro tecnológico valenciano AINIA, ha conseguido un nuevo bioplástico de fuentes 100% renovables. Con el nuevo bioplástico obtenido a partir de carbohidratos se han elaborado los primeros prototipos de envases inteligentes, biodegradables y compostables para alimentación.
Investigadores del grupo BIOMAT de la Universidad del País Vasco han desarrollado un envase biodegradable de una sola capa para productos grasos, sean líquidos o sólidos, a partir de subproductos agroindustriales. Hasta ahora se utilizan laminados multicapa como barrera para los gases.