Restos arqueológicos ubicados en China revelan que los homínidos de la región eran más creativos y con mayor capacidad de adaptación de lo que se pensaba. Un equipo internacional de investigadores ha descubierto vestigios de herramientas de piedra avanzadas que datan de hace 72 mil y 160 mil años.
Una mandíbula inferior parcial descubierta en el yacimiento etíope de Afar amplía la distribución geográfica conocida del género Paranthropus hacia el norte en 1 000 kilómetros, lo que revela que este homínido estaba más extendido y era más versátil en cuanto a su capacidad de adaptación de lo que se pensaba.
Un análisis de unos fósiles encontrados en Casablanca, de hace unos 773 000 años, revelan que podrían ser de las poblaciones africanas anteriores al Homo sapiens más antiguo conocido y aportan pruebas del origen africano de nuestra especie. Aun así, los restos son parciales y los expertos piden prudencia.
Un análisis de restos de la especie Sahelanthropus tchadensis, descubierta en Chad en la década de los 2000, asegura que caminaba de forma bípeda hace más de 7 millones de años. Aun así, los expertos siguen debatiendo si realmente era cuadrúpedo.
Un yacimiento en el suroeste de Kenia revela que los parántropos, un género extinto de homínidos bípedos, traían materiales líticos de lugares remotos para procesar alimentos. Este hallazgo adelanta 600 000 años la primera evidencia de transporte de recursos y describe las habilidades cognitivas de estos parientes humanos.
Herramientas de piedra halladas en Sulawesi, Indonesia, revelan que los primeros homínidos llegaron a esta isla hace más de un millón de años, mucho antes de lo que se creía. El hallazgo plantea nuevas preguntas sobre quiénes eran estos humanos y cómo lograron cruzar aguas profundas.
Una vértebra infantil hallada en el yacimiento burgalés de Gran Dolina presenta cortes precisos que indican la separación deliberada de la cabeza del cuerpo. Los científicos ven en esta práctica una estrategia recurrente de aprovechamiento de carne humana entre los primeros homínidos que habitaron la zona.
El nuevo estudio confirma que la mandíbula encontrada en Taiwán perteneció a un denisovano macho. Se trata de la primera confirmación molecular de un fósil de estos homínidos fuera de Siberia y la meseta tibetana, de los que hay muy pocos restos.
Las marcas de corte más antiguas de Europa sobre restos de Mamuthus meridionalis, hallados en el yacimiento Fuente Nueva 3 en Orce (Granada), confirman que los humanos comieron su carne. En la investigación, liderada por las universidades Complutense de Madrid y Granada, también aparecen marcas de dientes que apuntan a tigres dientes de sable.
Las herramientas paleolíticas encontradas en el yacimiento de Korolevo quedaron enterradas hace 1,42 millones de años, según la datación de sus sedimentos mediante métodos de física nuclear. El descubrimiento arroja luz sobre la llegada de los primeros humanos a Europa y el sentido este-oeste de su viaje.