Un equipo de investigación internacional, con participación española, ha reconstruido la forma del cerebro de los neandertales y lo ha comparado con la de los primeros Homo sapiens. Los resultados muestran que hubo diferencias en el tamaño de los cerebelos de ambas especies, lo que indica que los humanos modernos tenían mayor capacidad para procesar información que los neandertales. Esta pudo ser la causa que contribuyó a su misteriosa y rápida desaparición.
La datación de trece yacimientos del norte de España ha permitido precisar el tiempo que cohabitaron neandertales y Homo sapiens en esta región del suroeste de Europa. Según el estudio, liderado por el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, ambas especies coincidieron durante menos de un milenio, lo que pudo reducir sus posibilidades de interacción y reforzaría la hipótesis de una causa de extinción intrínseca.
En sus primeras migraciones fuera de África, el Homo sapiens pasó también por Arabia Saudí antes de continuar su viaje. Así lo revela el hallazgo de un dedo fósil de unos 90.000 años que representa el hueso de humano moderno más antiguo descubierto fuera de África y el Corredor Levantino. El estudio sitúa además la península arábiga, que estaba cubierta por pastizales, en una posición clave para comprender nuestros orígenes y la expansión hacia el resto del mundo.
Un fragmento de mandíbula encontrado en Israel es el fósil humano más antiguo que se ha hallado fuera del continente africano. Los huesos, pertenecientes a un Homo sapiens que vivió hace entre 200.000 y 175.000 años, indican que nuestra especie salió de África y empezó a conquistar el resto del mundo mucho antes de lo que se pensaba. En su estudio han participado varios investigadores españoles.
Como cada año, la revista Science ha elegido los descubrimientos y novedades más importantes en ciencia de los últimos doce meses. La detección de ondas gravitacionales y radiación por la fusión de dos estrellas encabeza la lista de 2017, donde también figura una nueva especie de orangután, la criomicroscopía electrónica, los avances en la edición genómica y la lucha contra el cáncer, así como un diminuto detector de neutrinos y los primeros fósiles de Homo sapiens.
El Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana ha participado en una campaña de excavaciones en el yacimiento de la Cueva de los Torrejones (Guadalajara) donde se han encontrado los únicos restos fósiles de Homo sapiens del Paleolítico superior del interior peninsular.
El hallazgo en Marruecos de unos fósiles de Homo sapiens de 300.000 años de antigüedad arroja luz sobre el origen aún poco conocido de nuestra especie. La localización de los restos, cuyo análisis se ha publicado en Nature la semana pasada, sugiere que el Homo sapiens pudo haber conocido otras especies humanas y dispersarse por toda África antes de salir del continente. Nuestras andanzas pudieron comenzar mucho antes de lo que se pensaba.
La idea de que los humanos modernos evolucionaron en el este de África hace 200.000 años podría dejar de ser válida. Un equipo de paleoantropólogos ha descubierto restos óseos de Homo sapiens con unos 300.000 años de antigüedad en el yacimiento Jebel Irhoud, en Marruecos, un hallazgo revolucionario que adelanta 100.000 años los orígenes de nuestra especie.
Un grupo del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, en Burgos, ha llevado a cabo un estudio que analiza la correlación entre las áreas parietales, la bóveda craneal y la evolución del cerebro. El trabajo indica que el aumento de las áreas parietales ha introducido un cambio importante en la orientación funcional de toda la cabeza, con posibles efectos sobre postura y orientación de la cara.