Descubren una nueva especie de serpiente primitiva subterránea

Un nuevo fósil de serpiente descubierto en Brasil podría ser la especie más antigua conocida hasta la fecha que se separó del linaje principal. Data de hace entre 85 y 75 millones de años y parece haber estado adaptada a la vida subterránea, a diferencia de otros ejemplares que vivían en la superficie o en el agua.

Reconstrucción de la serpiente excavadora Tametara mirim
Reconstrucción de la serpiente excavadora Tametara mirim sobre un fondo de dinosaurios saurópodos y el ave enantiornítea Navaornis. / Gabriel Ugueto (Imagen ampliada con IA)

El origen y la evolución temprana de las serpientes son objeto de debate. Se cree que surgieron alrededor del Jurásico Medio (hace unos 160 millones de años) y se diversificaron durante el Cretácico. Sin embargo, el hábitat en el que evolucionaron es controvertido.

Un nuevo fósil de serpiente descubierto en Brasil podría ser la especie más antigua conocida hasta el momento que se separó del linaje principal, según una investigación publicada en Nature. Data de hace entre 85 y 75 millones de años y parece haber estado adaptada a la vida subterránea, a diferencia de otros ejemplares que vivían en la superficie o en el agua. Estos hallazgos podrían impulsar una revisión de la historia de la evolución de estos reptiles. 

Comprender el origen de las serpientes sigue siendo uno de los mayores misterios de la evolución de los vertebrados

Tiago Simões, primer autor (Universidad de Princeton)

“Las serpientes representan uno de los planes corporales más extremos de todos los animales con columna vertebral. Comprender el origen de este grupo tan peculiar y, al mismo tiempo, sumamente diverso sigue siendo uno de los mayores misterios de la evolución de los vertebrados”, destaca a SINC Tiago Simões, de la Universidad de Princeton y primer autor del estudio.

Una preservación excelente

El espécimen, recientemente identificado del Cretácico Superior del sureste de Brasil, consiste en un cráneo y cuerpo tridimensionales bien conservados, y es el primer fósil de serpiente articulada que se conoce hallado en Brasil. 

Las tomografías microcomputarizadas de alta resolución revelan los intrincados detalles de su neuroanatomía, mostrando características en la forma del cráneo que indican que la especie llamada Tametara mirim era una serpiente excavadora. Uno de los aspectos que más sorprendió a Simões fue la calidad de preservación.

Esta es solo la cuarta especie de serpiente fósil del Mesozoico jamás encontrada con este nivel de preservación

Tiago Simões, Universidad de Princeton

“Todos los elementos conservados están articulados y preservados en tres dimensiones. Esta es solo la cuarta especie de serpiente fósil del Mesozoico jamás encontrada con este nivel de preservación”, explica el experto a SINC.

“En segundo lugar, destaca la calidad de conservación de la caja craneana. Inmediatamente reconocimos que albergaba un gran potencial para reconstruir la anatomía de su cerebro y revelar algo nuevo sobre el origen del cerebro de las serpientes”, continúa.

El cerebro de la serpiente

Los investigadores destacan el cerebro de la serpiente, que era bastante diferente al de otros ejemplares extintos y vivos.

“El cerebro de Tametara tenía hemisferios cerebrales (la parte cognitiva) comparativamente más pequeños y también un téctum óptico (una de las partes del cerebro responsables de la visión) más pequeño que el de muchas serpientes modernas. Algunas de estas diferencias reflejan su comportamiento excavador, ya que los animales fosoriales tienen menores requerimientos de agudeza visual que los que viven sobre la superficie”, explica Simões a SINC.

Las formas cerebrales de las serpientes del Cretácico diferían sustancialmente entre sí y con respecto a la mayoría de los linajes modernos de lagartos y serpientes

Tiago Simões, Universidad de Princeton

“Las formas cerebrales de las serpientes del Cretácico diferían sustancialmente entre sí y con respecto a la mayoría de los linajes modernos de lagartos y serpientes. Esto significa que poseían una diversidad neuroanatómica, y probablemente funciones sensoriales mucho mayores al inicio de su historia evolutiva de lo que se pensaba anteriormente”, añade.

Panorama más dinámico de lo que se pensaba

De cara al futuro, el experto centrará su próxima investigación en la base genética de lagartos y serpientes: “Mi siguiente paso es combinar datos genómicos completos de todas las familias de lagartos y serpientes con datos neuroanatómicos, para comprender cómo emergen las novedades evolutivas en el sistema sensorial a escala genómica”, explica.

Según los autores, estos hallazgos sugieren una visión mucho más dinámica de la evolución temprana de las serpientes de lo que se creía. “Hipótesis competidoras anteriores sugerían una trayectoria más lineal en la formación de este plan corporal, impulsada por adaptaciones a un estilo de vida marino o fosorial (excavador). Nosotros encontramos un panorama mucho más dinámico, con serpientes del Cretácico temprano adaptadas a hábitats fosoriales, epigeos (terrestres) y marinos”, concluye Simões.

Referencia:

Simões, T. R. et al. (2026) “Exceptional brain and ecological diversity in the earliest snakes”. Nature.

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
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