Estudios recientes muestran que la variante B.1.351 es capaz de resistir incluso el plasma de pacientes convalecientes y el suero de personas vacunadas. Otros trabajos en condiciones de laboratorio nos recuerdan que nuestro sistema de defensa es complejo y no se queda de brazos cruzados mientras el SARS-CoV-2 muta.
Muchas de las medidas adoptadas para frenar la infección del SARS-CoV-2, como mantener la distancia social, son mecanismos de protección habituales en el reino animal. Insectos, murciélagos, peces, langostas, ratones y monos, entre otros, comparten con nosotros comportamientos que evitan la propagación de patógenos.
En estos doce meses de pandemia, ¿hemos aprendido a usar bien los nuevos términos para comunicarnos sobre la covid-19? Fernando Navarro, experto en traducción médica, ha resuelto varias de las cuestiones más complejas al hablar y escribir sobre epidemiología.
Coronavirus, inmunidad, covid-19 y SARS-CoV-2. Probablemente estas sean cuatro de las palabras más usadas desde 2020, aunque no siempre lo hayamos hecho bien. Fernando Navarro, médico de formación y traductor de esta disciplina desde hace más de treinta años, analiza las principales dudas que han surgido al comunicarnos sobre la pandemia.
Ante los casos de covid-19 en granjas de visones de toda Europa, un equipo de científicos ha elaborado, a petición de la Comisión Europea, una serie de recomendaciones para evitar la propagación del virus entre animales y humanos en estas explotaciones. El veterinario Alessandro Broglia, uno de los autores del informe y experto en Salud Animal de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), considera que estas medidas también son válidas para otros animales domésticos como hurones y gatos.
Murciélagos, civetas y dromedarios han estado implicados en diferentes epidemias de coronavirus. Conejos, pangolines y erizos podrían convertirse en huéspedes de nuevos virus a largo plazo, según un modelo de machine-learning que valora en qué mamíferos sería más probable que el SARS-CoV-2 se recombine con otros. Los autores señalan que no quieren crear alerta sobre esos animales, “ya que la recombinación podría no ocurrir en ellos”.
El investigador español destaca los resultados de este principio activo contra el SARS-CoV-2 en células y ratones, aunque recalca que aún no se sabe con seguridad si funciona. Mientras, PharmaMar, la empresa española que fabrica este medicamento, anuncia negociaciones para empezar sus ensayos clínicos en fase III.