Los vapeadores se han puesto de moda en las personas entre 18 y 30 años por ser una alternativa al tabaco tradicional. Sin embargo, tanto el cigarrillo convencional como estos dispositivos electrónicos conducen a un empeoramiento del 15 % en su condición física, según un estudio.
El anteproyecto de la ley antitabaco aprobado este martes por el Consejo de Ministros equipara los cigarrillos electrónicos a los convencionales, delimita nuevos espacios en los que no se podrá usar ninguno de ellos y prohíbe por primera vez el consumo de estos productos entre menores.
Tanto fumar cigarrillos tradicionales como 'vapear' cigarrillos electrónicos genera emisiones que enrarecen el ambiente en recintos cerrados, pero la cantidad de partículas que se emite con los primeros es tres veces superior a la de los segundos. Así lo confirma un estudio de investigadores de la Universidad de Valencia, que han analizado en ambos casos la calidad del aire del entorno y el aliento de los fumadores pasivos.