Un estudio en ratones identifica un papel esencial de la proteína GRK2 para mantener el ciclo del pelo, la arquitectura del folículo piloso y la función de sus células madre. Su ausencia favorece la formación de quistes y provoca una pérdida progresiva de cabello.
Científicos españoles demuestran que los hombres con alopecia androgenética tienen más posibilidades de padecer hiperplasia benigna prostática, la enfermedad de la próstata más frecuente, que provoca un crecimiento anormal y desordenado de las glándulas que están en contacto directo con la uretra. Provoca la formación de un tumor benigno que obstruye la salida de la orina.