La mayoría de los pergaminos en los que se escribieron los Rollos de Qumrán son de piel de oveja, y alguno de vaca. Ahora investigadores israelíes han conseguido analizar su material genético, lo que ha permitido juntar piezas de una misma piel y separar otras que estaban mal unidas en este milenario rompecabezas.
No estamos seguros. Sí, ha leído bien: no lo sabemos con certeza. Todos los datos disponibles hasta la fecha apuntan a que los animales domésticos han sido, como en otras ocasiones, víctimas colaterales y anecdóticas por ahora de esta crisis sanitaria. A perros, gatos y grandes felinos se unen visones, susceptibles al virus, y que podrían haber infectado a un trabajador de una granja. Pero faltan muchos datos para confirmarlo.
El SARS-CoV-2 nos ha obligado a distanciarnos. Según una revisión de estudios realizados en animales, desde monos hasta ratones, la ausencia prolongada de interacción social puede no solo perjudicar la salud mental, sino también aumentar el riesgo de mortalidad.
La mascota, que sufría una patología congénita grave, convivía con varias personas enfermas de COVID-19. Con este, ya son seis los gatos con SARS-CoV-2 que se han detectado en el mundo. Los expertos recuerdan que la capacidad de los gatos de transmitir el virus a personas o animales es insignificante.
Solo una tigresa, dos perros y un gato han dado positivo en COVID-19, pero aún es pronto para saber la importancia de estos contagios, dice Rodríguez Ferri. Para una mejor prevención de este tipo de enfermedades, el científico recomienda que los veterinarios se incluyan en los comités de expertos de la COVID-19.
Pangolines, civetas y otras especies son cazadas ilegalmente en sus hábitats naturales hasta llegar a los mercados asiáticos. Esta es una de las principales vías de contagio de virus de animales silvestres a humanos. Los científicos reclaman la eliminación de este comercio no solo para proteger la biodiversidad, sino también para reducir el riesgo de una nueva epidemia.
Aves, abejas, lobos y ranas, entre muchos otros, usan los números para cazar, encontrar una pareja o regresar a sus casas. Un investigador alemán ha revisado la literatura científica actual para entender cómo la capacidad numérica de la fauna influye en su toma de decisiones y en su capacidad de supervivencia.
Desde que estalló la epidemia del SARS-CoV-2, la salud y el bienestar de las personas han estado en el punto de mira pero, ¿qué ocurre con nuestros animales de compañía? A pesar de haber detectado un caso de coronavirus en un perro sin síntomas en China, por ahora no existen evidencias de que las mascotas contagien ni sean infectadas por el virus. Los expertos recuerdan, además, que el abandono nunca es la solución.
Además del ganado de pastoreo, las termitas, los elefantes y las aves de corral son capaces de reducir las posibilidades de un fuego forestal a través de su alimentación, sus huellas o al construir sus nidos.
Como ocurre en las ciudades, las comunidades de animales y plantas se organizan en barrios étnicos donde las especies menos abundantes se agrupan para fomentar su persistencia frente a las más competitivas. La descripción de este excepcional patrón en ecología es la principal conclusión de un estudio internacional en el que participan ocho instituciones españolas.