El 74 % de los españoles encuestados en un estudio a escala europea afirma no querer volver a los niveles de contaminación anteriores al confinamiento. Según este investigador de la Universidad Politécnica de Madrid, la clave está en incentivar desde los poderes públicos el uso de formas de transporte sostenibles para cambiar nuestros hábitos.
Para conocer la salud ambiental de las lagunas costeras del litoral de Túnez, un equipo de científicos españoles, tunecinos y portugueses utilizó la almeja fina como bioindicador. Los resultados muestran que las almejas con mayores niveles de metales pesados provenían de las lagunas con la temperatura del agua caliente, donde se llevan a cabo actividades pesqueras y cultivos intensivos de almejas para consumo humano.
El uso de guantes, máscaras, batas, y otros equipos de protección individual ante el SARS-CoV-2, además de envases, mamparas y bolsas se ha disparado, y con ellos la fabricación de plástico. Ante el miedo al contagio, este material de usar y tirar, que a partir de 2021 iba a sufrir mayores restricciones de uso en muchos países, resurge para protegernos, pero pone en riesgo la salud del medio ambiente.
Investigadores de la Universidad de Alcalá han desarrollado una metodología para estimar y cartografiar los desechos de cigarrillos en las calles de Madrid. Los resultados señalan que el 73 % de los espacios públicos de la ciudad albergan estos residuos. También identificaron diferencias entre barrios.
Al igual que peces y aves marinas, los halcones, busardos, águilas pescadoras y búhos, protagonistas del #Cienciaalobestia, también ingieren microplásticos. Científicos estadounidenses han encontrado 1.200 piezas de este material, sobre todo microfibras, en el sistema digestivo de 63 aves rapaces de nueve especies diferentes halladas muertas en Florida.
Las medidas de confinamiento puestas en marcha por gobiernos de todo el mundo han tenido un efecto global positivo: una reducción de 17 millones de toneladas de CO2 diarias respecto a las 100 que emitíamos el año pasado. Así lo recoge un estudio internacional publicado en la revista Nature Climate Change.
Entre el 14 de marzo y el 30 de abril, la calidad del aire de las ciudades españolas ha experimentado una mejora sin precedentes, debido a la drástica reducción del tráfico por el confinamiento. Así lo afirma la asociación Ecologistas en Acción en un informe realizado gracias 129 estaciones de medición de 26 ciudades.
La edad avanzada, ser varón y padecer patologías previas son factores asociados a una mayor mortalidad por coronavirus, pero podría haber otros, como la polución del aire. Vivir en zonas contaminadas parece hacer más vulnerables a sus habitantes, aunque las propias partículas nocivas también podrían llevar el virus.
Los microplásticos han aparecido en océanos, ríos y en el sistema digestivo de algunos animales del Ártico, pero nunca antes se habían observado en un ecosistema de agua dulce de esa zona del mundo. La mayoría de los compuestos encontrados en el lago eran fibras de poliéster.
El año pasado se alertó de una catastrófica disminución de insectos debido a la pérdida de hábitat, el cambio climático y la contaminación. Ahora, un nuevo estudio suaviza los términos y apunta que, aunque la población de las especies terrestres está mermando, la de las acuáticas parece estar incrementando.