Los vertidos de aguas residuales provocados por el colapso de las depuradoras y las redes de alcantarillado elevaron los niveles de bacterias y virus fecales en el humedal. Aunque los indicadores disminuyeron con el tiempo, algunos seguían por encima de los valores habituales seis meses después. Los contaminantes analizados supusieron un riesgo para los ecosistemas, pero no para la salud humana.
Estos fenómenos forman parte del panorama climático mediterráneo, debido a las condiciones del territorio. Pero la intensidad de las precipitaciones ha crecido en las últimas décadas debido al cambio climático provocado por las actividades humanas.
La periodista ha sido distinguida con este galardón, que se concede anualmente a un único profesional de los medios en Europa por su excelencia en comunicación sobre meteorología y clima. El premio reconoce su reportaje sobre la transformación de la gestión del riesgo de inundaciones.
Según los resultados de esta investigación, sin las temperaturas excepcionalmente altas de la superficie del mar en el Atlántico Norte y en el Mediterráneo, la lluvia en el día más extremo del episodio habría podido ser hasta un 40 % menor.
Un estudio liderado por la Universidad de Valladolid y la AEMET muestra que el calentamiento global amplificó la intensidad y el alcance de las lluvias que causaron las inundaciones catastróficas de octubre de 2024.
La desinformación es un fenómeno global y no exclusivamente asociado a las situaciones de emergencia comunicativa. No obstante, es en estos contextos cuando la información falsa encuentra un caldo de cultivo ideal para viralizarse.
Las crecidas repentinas de agua generan grandes impactos socioeconómicos y causan miles de muertes cada año. En respuesta, nuevas estrategias combinan la planificación urbana y las infraestructuras verdes, además de proponer la inclusión de especialistas en gestión de residuos en los equipos que dirigen las tareas de emergencia.
La falta de personal especializado está demorando la ejecución de las obras hidráulicas necesarias. Los expertos reclaman decisiones políticas urgentes para evitar nuevas tragedias.
La intensa rotación ciclónica en niveles altos de la atmósfera, alimentada por chorros de aire de más de 120 nudos, marcó el inicio de una secuencia atmosférica que desembocó en la dana más devastadora de la historia reciente en España. El análisis de la Aemet permite reconstruir cómo se gestó el fenómeno que dejó 237 víctimas mortales.
Estas gotas frías sufridas por la provincia de Valencia en los últimos 70 años ocurrieron en fechas similares y tuvieron un patrón atmosférico parecido, aunque son las dos últimas, la de 1987 y la del pasado 29 de octubre de 2024, las que mantienen los récords nacionales de precipitación. Antes de esos dos episodios la zona había sufrido las lluvias torrenciales de 1957, 'la gran riada', y las de 1982, 'la pantanada de Tous'.