Las llamadas dietas cetogénicas –bajas en carbohidratos y altas en grasas– aumentan la longevidad y la fuerza en ratones. Así concluye un nuevo estudio que apunta un aumento del 13% en la esperanza de vida media de los roedores con una dieta rica en grasa frente a una alta en carbohidratos. Los resultados, publicados en Cell Metabolism, abren un nuevo campo en la investigación del envejecimiento.
El consumo de alimentos con grasas saturadas y de origen animal se asocia a un mayor riesgo de sufrir diabetes tipo 2. Concretamente, el consumo de mantequilla, rica en ácidos grasos saturados y trans, se ha relacionado con un riesgo más elevado de padecer esta enfermedad. En cambio, el consumo de yogur entero se ha asociado a un riesgo menor.
El tipo de azúcar que se consume –y no solo la cantidad ingerida– puede determinar el riesgo de padecer enfermedades metabólicas y vasculares, según un estudio realizado en animales de laboratorio y dirigido por la Universidad de Barcelona. El trabajo concluye que consumir fructosa tiene efectos más perjudiciales en el metabolismo y el sistema vascular de roedores en comparación con la glucosa.
Evitar infartos tanto en personas sanas como en pacientes con patologías cardiovasculares. Ese es el objetivo de un grupo de investigadores españoles e italianos, encargados de demostrar cómo el complejo multiproteico conocido como inflamasoma podría ser una diana farmacológica para evitar el riesgo.
Una nueva investigación comprueba los beneficios de una dieta más sana en la diabetes. Los resultados apuntan que, a mayor disminución de grasas saturadas, el riesgo de desarrollo la enfermedad se puede reducir hasta el 30% en las personas susceptibles de desarrollarla.
Una investigación recogida por la revista médica JAMA analiza el papel de la industria del azúcar en los estudios publicados sobre la salud del corazón. Al parecer, las azucareras utilizaron la ciencia en los años 60 para señalar como responsable a la grasa saturada y restar importancia al azúcar, según los documentos históricos recién liberados.
Investigadores del CNIC han descrito cómo las células nestina+ participan en la regulación del tráfico de células inflamatorias hacia la pared arterial en la aterosclerosis. Estos hallazgos, implicados en el depósito de sustancias grasas en el interior de las arterias, han sido publicados en la revista Nature Communications.
La aplicación de un campo eléctrico al flujo de chocolate en las fábricas permite reducir su contenido en grasa. El avance lo han logrado investigadores de la Universidad de Temple, en EE UU, mediante una técnica que reduce la viscosidad del producto. El resultado es un chocolate más saludable.
Hace seis meses la Agencia para la Investigación sobre el Cáncer asoció el consumo de carne roja y carne procesada al riesgo de sufrir cáncer. Sin embargo, en su análisis no hizo ninguna referencia a algunos contaminantes ambientales cancerígenos que ya están presentes en la carne cruda o sin procesar. Un estudio demuestra que solo los procesos de cocina que eliminan la grasa de la carne pueden reducir las concentraciones de estas sustancias.
Científicos de la Universidad de Granada han coordinado un estudio que determina cómo la obesidad se trata de un exceso de peso corporal para una altura dada, y no solo exceso de grasa corporal, como se creía hasta ahora. Los autores han analizado datos de más de 60.000 personas en todo el mundo, seguidas durante un promedio de 15 años.