Entre la impaciencia y el populismo parecen crecer las voces que pretenden administrar a la población vacunas no autorizadas por la Agencia Europea del Medicamento. Sería una enorme insensatez, en realidad impensable, echar por la borda todas nuestras garantías.
María Climént es especialista en comunicar las evidencias e incertidumbres de manera comprensible. Ante la crisis de Oxford/Astrazeneca, ella y su equipo del Instituto Winton de la Universidad de Cambridge estudian cómo ayudar a sanitarios, instituciones y periodistas en este difícil reto.
Aunque los casos de trombosis se consideran muy poco frecuentes, la Agencia Europea del Medicamento ha advertido a los pacientes inmunizados con el suero de Oxford/AstraZeneca que vigilen su estado de salud durante las dos semanas posteriores a la inoculación para poder identificar los raros, pero posibles síntomas.
El regulador de medicamentos europeo aconseja registrar “estos inusuales casos de coágulos de sangre” junto con un descenso de plaquetas como un “efecto secundario muy raro”, pero mantiene que el riesgo-beneficio de la vacunación es favorable. Su objetivo ahora es completar la evidencia científica sobre esta asociación e identificar posibles grupos de riesgo.
A la vista de cómo marcha el trabajo podemos confiar en que este año tendremos varias vacunas españolas ya en producción. Serán vacunas muy estables, capaces de eliminar la transmisión del virus y luchar contra nuevas variantes.
La vacunación nos protege de enfermar gravemente por el SARS-CoV-2, un virus con el que la humanidad acabará conviviendo, como ya lo hacemos con los resfriados o la gripe estacional. Y cuanto antes estemos todos vacunados, antes dejará de ser un problema grave.
La vacuna contra la covid-19 de Pfizer-BioNTech tiene una efectividad demostrada del 100 % en adolescentes de entre 12 y 15 años, según los resultados de un ensayo en fase 3 en 2.260 individuos, comunicaron este miércoles ambas empresas.
Las farmacéuticas están tomando una actitud proactiva para mantener la eficacia de sus vacunas frente a las variantes. Prevenir la aparición de nuevas versiones preocupantes del coronavirus exige seguir frenando los contagios, con mascarilla y distancia física.