Oro para España en la Olimpiada Iberoamericana de Física 2018
Este lunes se ha presentado en Viena (Austria) la Quantum Flagship, un megaproyecto europeo de 1.000 millones de euros y 10 años de duración en el que más de 5.000 investigadores, tanto del mundo académico como industrial, se unen con un objetivo: llevar la física cuántica del laboratorio al mercado. El Instituto de Ciencias Fotónicas lidera dos de los primeros 20 consorcios organizados dentro de la iniciativa.
Un equipo internacional de investigadores, con participación española, ha descubierto luz confinada a escala nanométrica propagándose en determinadas direcciones de un material bidimensional: el trióxido de molibdeno. Además esta ‘nanoluz’ presenta un tiempo de vida excepcionalmente largo, lo que favorece su aplicación en el procesado de señales, la detección óptica y el control del calor en la nanoescala.
Los humanos resaltamos claramente los objetos rojos ante un fondo verde, quizá por una cuestión evolutiva para detectar un fruto en el árbol, pero somos incapaces cuando la combinación se hace con lila y lima. Es uno de los descubrimientos que han realizado investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona tras analizar los estímulos visuales de diferentes patrones de color y su efecto en nuestra percepción visual.
La próxima vez que soples las semillas del diente de león piensa que un pequeño remolino anular fluye sobre ellas y las ayuda a mantenerse en el aire. Lo han descubierto científicos de la Universidad de Edimburgo tras analizar la física que hay detrás del vuelo de estas semillas con su particular ‘paraguas’ filamentoso.
Las propiedades del grafeno permiten comunicaciones con un gran ancho de banda manteniendo un consumo bajo de energía, lo que mejora radicalmente la transmisión de datos en los sistemas ópticos. Ahora los miembros industriales y académicos de la gran iniciativa europea Graphene Flagship revisan en un artículo el estado actual de los dispositivos fotónicos basados en este material y la hoja de ruta para incorporarlos en la tecnología 5G y el internet de las cosas.
Este físico valenciano investiga en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE UU) las propiedades de los materiales bidimensionales primos del grafeno, “tan extraordinarias que hay aplicaciones que ni siquiera se nos han ocurrido aún”. Jarillo, premiado por Obama por sus investigaciones, pide paciencia con este material: “Se han creado expectativas poco realistas en torno al grafeno: todavía es pronto”.
El ruido suele ser una molestia, pero investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid y otros centros internacionales han descrito un efecto de este tipo de ondas de sonido que se puede emplear en la decodificación y creación de señales extremadamente débiles.
Investigadores argentinos y de la Universidad Jaume I de Castellón han desarrollado sensores electrónicos que detectan cuando se superan las concentraciones de monóxido de carbono, gas natural o gas envasado por encima del nivel de riesgo, momento en el que se corta el suministro. El estudio ha servido de referencia para un proyecto de ley en Argentina sobre instalación de sensores de gases tóxicos y explosivos en los espacios públicos.