Investigadores del Centro Nacional de Aceleradores en Sevilla y otros 30 centros internacionales han confirmado que los niveles elevados de plutonio y yodo radiactivo que presentan las algas del mar Báltico se deben al impacto del accidente de Chernóbil en 1986, así como a las descargas de radionucleidos procedentes de la planta de reprocesamiento de Sellafield, en Reino Unido. El estudio forma parte de procesos de certificación para la Organización Internacional de la Energía Atómica.
El investigador Gustavo A. Schwartz, del Centro de Física de Materiales (CSIC-UPV/EHU) echa en falta el lado más pasional en la divulgación científica. Interesado en explorar las fronteras entre diferentes disciplinas, este físico cree en la necesidad de derribar las barreras que separan los distintos saberes para avanzar en el conocimiento. En respuesta a esta filosofía impulsa desde 2010 el proyecto Mestizajes, que investiga las conexiones entre ciencia y literatura, y un blog en el que las referencias a Poe, Borges o Cortázar se mezclan con otras sobre neurociencia, memoria o matemáticas.
Las dos características más importantes de los sólidos vítreos a bajas temperaturas persisten en vidrios altamente estabilizados. Así lo revelan muestras de ámbar con más de 110 millones de años de antigüedad recogidas en la Cueva de El Soplao, en Cantabria, y analizadas por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Investigadores del Instituto de Física Corpuscular en Valencia han desarrollado un nuevo detector para medir la desintegración beta, uno de los procesos radioactivos que se producen en el núcleo atómico. El nuevo sistema, basado en cristales de yoduro de sodio y probado con éxito en la instalación finlandesa IGISOL, permite obtener información más completa de un mecanismo clave para entender los procesos que se producen en el interior de un reactor nuclear.
Antes de tratar a un enfermo de cáncer con radioterapia hay que confirmar que las dosis que va a recibir son las correctas. Investigadores de la Universidad de Sevilla, el Centro Nacional de Aceleradores y algunas empresas han desarrollado un prototipo para efectuar con mayor eficacia esta tarea.
Investigadores del Instituto de Física Corpuscular junto al detector DTAS de la instalación finlandesa para física nuclear IGISOL-IV. / Grupo de Espectroscopía Gamma y Neutrones-IFIC.
Juan Meléndez Sánchez (Ávila, 1964) es profesor de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), donde combina sus investigaciones en el Laboratorio de Sensores, Teledetección e Imagen en el Infrarrojo con la docencia en el departamento de Física y la divulgación científica. Lleva más de una década impartiendo cursos sobre historia y filosofía de la ciencia, ha publicado un libro con el objetivo de entender el mundo en que vivimos y continúa su obra en un blog.
La colaboración científica LHCb del CERN ha anunciado este miercoles que han encontrado un hadrón muy raro denominado Z(4430). Los hadrones son partículas subatómicas formadas por quarks unidos por la interacción nuclear fuerte. Pueden ser bariones o mesones, pero ahora se incorpora este extraño tipo de materia que no es ninguno de los dos.
Vista de los imanes del experimento LHCb. /CERN
Científicos de cuatro continentes, liderados por científicos del CSIC, han logrado medir la desintegración beta de isótopos muy ricos en neutrones. Así se han podido detectar los primeros indicios de un cambio en la estructura de capas muy lejos de la estabilidad, que tiene consecuencias muy relevantes en la síntesis de los elementos de nuestro universo.