Así es cómo la forma de tu respiración tiene un impacto único en el cerebro

Una nueva investigación estadounidense revela una relación precisa entre la inhalación y la actividad neuronal con posibles efectos sobre cerebro, lo que podría abrir nuevas vías para comprender los trastornos en los que la respiración se ve alterada de forma peligrosa.

hombre inhalando de forma tranquila
Una respiración más prolongada o una exhalación más lenta se reflejan en los patrones correspondientes de la actividad neuronal. / Unsplash

Cada inhalación se relaciona de forma estrecha con patrones de actividad neuronal en regiones implicadas en la cognición, las emociones y la memoria, según explica un nuevo estudio dirigido por la Universidad de California de San Diego.

Los resultados sugieren que este órgano registra las variaciones que se producen al respirar. Publicado en la revista Journal of Neuroscience, este trabajo expone que una respiración más prolongada o una exhalación más lenta se reflejan en los patrones correspondientes de la actividad neuronal, lo que revela una conexión más precisa entre la respiración y el cerebro de lo que se pensaba hasta ahora.

 El cerebro registra las variaciones que se producen al respirar

“Cada respiración es diferente”, explica la primera autora del estudio e investigadora en la universidad estadounidense, Eena Kosik-Rose. “Puedes parar de respirar durante varios segundos, tomar una inhalación profunda o realizar una exhalación superficial. Aquí hemos demostrado que esas diferencias se reflejan en la forma de la actividad del cerebro”, argumenta.

Relación con la atención y la memoria

Esta investigación plantea una pregunta arraigada en la ciencia cognitiva y busca responder cómo interactúa algo tan aparentemente automático como la respiración con los procesos cerebrales que dan forma al pensamiento, las emociones y la percepción.

Los expertos descubrieron que el ritmo de la respiración influía en la atención y en la memoria. Por ejemplo, las personas obtienen resultados mejores en tareas que requieren memorizar cuando reciben información mientras inhalan, en lugar de cuando exhalan. Además, el control de la respiración se utiliza como herramienta para calmar a las personas que padecen síntomas de trastorno por estrés postraumático.

Las personas obtienen mejores resultados en tareas que requieren memorizar cuando reciben información mientras inhalan, en lugar de cuando exhalan

“Nuestros resultados muestran que la relación entre la respiración y la actividad neuronal es mucho más compleja de lo que se pensaba”, afirma el coautor del estudio e investigador en la misma institución, Bradley Voytek. Para visualizar esta relación, los autores del artículo representaron cada respiración como un patrón ondulado en el que los picos y valles se correspondían con los cambios en el flujo de aire al inhalar y exhalar.

Después, compararon la forma de cada onda con el patrón correspondiente de la actividad eléctrica en el cerebro. A diferencia de una simple medición de la frecuencia, este enfoque captó las sutiles diferencias de la sincronización, volumen y forma entre una respiración y otra.

En personas con epilepsia

Estos hallazgos ofrecen una nueva forma de estudiar uno de los ritmos más fundamentales del organismo y, con el tiempo, podrían ayudar a comprender mejor aquellas afecciones en las que la relación entre la respiración y el cerebro se altera de forma peligrosa, como es el caso de la muerte súbita en la epilepsia y el síndrome de muerte súbita del lactante.

Los investigadores analizaron registros cerebrales de 16 personas sometidas a seguimiento clínico por epilepsia y compararon la actividad eléctrica registrada con las mediciones de la respiración de cada una.

Concluyeron que el presente estudio no establecía un método para predecir estos eventos repentinos pero que, en cambio, ofrecía un posible marco para futuros trabajos destinados a determinar si la alteración de la relación normal entre la respiración y el cerebro influye en estas afecciones.

“Ahora que sabemos que existe esta unión estrecha entre la forma de cada respiración y cada onda cerebral; se abre ante nosotros un mundo completamente nuevo que debemos explorar”, afirma Voytek. Dado que el estudio actual se basó en registros intracraneales de gran precisión obtenidos de personas sometidas a monitorización de la epilepsia, los hallazgos también deberían verificarse mediante métodos no invasivos y en poblaciones más amplias.

Referencia: 

Kosik - Rose. E. et al. Cycle-by-cycle respiration waveforms are coupled with the shape of neural oscillations. Journal of Neuroscience 2026.

Fuente: Universidad de California en San Diego
Derechos: Creative Commons.
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