La desaparición de este pequeño reptil, endémico de las islas Baleares, supondría perder un emblema cultural, además de funciones clave para la naturaleza y la agricultura, ya que es la principal especie encargada de polinizar las plantas, dispersar semillas y controlar plagas de insectos.
La lagartija más emblemática de Ibiza, la lagartija pitiusa (Podarcis pityusensis), ha sufrido una reducción drástica en los últimos 20 años y podría desaparecer por completo de la isla. Los responsables han sido los propios humanos, que trasladaron involuntariamente a la isla la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis), supuestamente escondida en olivos importados de la Península.
Una vez en Ibiza, esta serpiente exótica se ha expandido por casi toda la isla —ya ocupa más del 90% del territorio— y ha devorado a la mayoría de ejemplares de la lagartija endémica, que no estaba acostumbrada a este nuevo depredador.
Estos son los principales resultados de la investigación que el equipo liderado por el investigador del CREAF Oriol Lapiedra está llevando a cabo desde hace seis años en las Islas Baleares y de la que se están publicando varios estudios científicos.
Uno de los más relevantes se ha publicado recientemente en la revista Ecology y constata que estas serpientes no solo han arrasado con las lagartijas de la isla principal, sino que, al ser capaces de nadar por el mar, también están extinguiendo poblaciones con coloraciones únicas de los islotes cercanos.
Según el equipo, este comportamiento no se había observado en esta especie ni, de hecho, en casi ningún otro caso en el mundo, ya que hasta ahora se consideraba muy poco probable que una serpiente colonizara activamente otros territorios nadando. Uno de los motivos podría ser que las serpientes ya han agotado buena parte del alimento en la isla principal.
Lagartija de las Pitiusas en Ibiza. / Guillem Casbas (CREAF)
El estudio coincide con el momento real en que está ocurriendo esta invasión, por lo que el mismo grupo de investigación está confirmando de primera mano en qué islotes se producen extinciones y dónde quedan todavía ejemplares de las diversas poblaciones.
Gracias a ello, como si se tratara de un arca de Noé, se están salvando algunos ejemplares que están siendo trasladados al Zoo de Barcelona en colaboración con el Govern de les Illes Balears para llevar a cabo su cría ex situ.
Aun así, ya se ha constatado la extinción de las poblaciones únicas de lagartija en 10 islotes, entre ellos Santa Eulària o s’Ora. Este hallazgo es especialmente preocupante porque esta pérdida es irrecuperable: no existen más en ningún otro lugar del mundo.
Además, al tratarse de islotes pequeños, esta extinción sucede muy rápidamente, porque solo unas pocas serpientes pueden acabar con toda la población en cuestión de pocos meses. Por este motivo, el equipo trabaja contrarreloj sobre el terreno.
Según el equipo de investigación, al principio pensaban que los islotes estaban protegidos de la serpiente, porque no tenía forma de acceder a ellos con el mar de por medio. “De hecho, en el artículo científico explicamos que cuando empezamos a detectar las primeras serpientes pensábamos que se trataba de introducciones accidentales, quizá vinculadas a embarcaciones o al transporte humano. Pero, a medida que recopilamos vídeos, fotografías y testimonios de serpientes nadando en mar abierto, entendimos que eran capaces de llegar por sí mismas”, relata Oriol Lapiedra, investigador del CREAF y autor principal del estudio.

Cuando empezamos a detectar las primeras serpientes pensábamos que se trataba de introducciones accidentales. Pero, a medida que recopilamos vídeos, fotografías y testimonios de serpientes nadando en mar abierto, entendimos que eran capaces de llegar por sí mismas

Para realizar el estudio, el equipo ha combinado trabajo de campo, trampas para detectar serpientes, comparación de censos actuales y antiguos, filmaciones, fotografías y observaciones verificadas de pescadores y residentes.
En el caso del islote de Santa Eulària, instalaron 12 trampas y capturaron hasta 58 ejemplares de serpiente entre 2023 y 2025. También compararon individuos de lagartijas observadas en los mismos transectos con un censo realizado en 2016: “mientras que ese año se habían registrado 72 lagartijas, en 2023 solo se detectaron tres y en 2025 ya no se observó ningún ejemplar, confirmando la extinción local de la población”, explica Guillem Casbas, investigador predoctoral del CREAF y uno de los autores principales del estudio.
Lagartija de las Pitiusas en Ibiza. / Guillem Casbas (CREAF)
La lagartija pitiusa es una especie endémica con un gran valor cultural y un papel básico en el ecosistema de la isla. De hecho, ha evolucionado junto a esta isla desde tiempos inmemoriales, por lo que su función se ha vuelto clave: poliniza la mayoría de flores, controla plagas porque se alimenta de insectos y dispersa semillas.
Esta especie también se encuentra en Formentera y en casi cuarenta islotes circundantes. Esto ha dado lugar a poblaciones con coloraciones únicas en cada zona. De hecho, esta especie es una de las que presentan más variaciones de color en todo el mundo y por ello ha generado mucho interés entre la comunidad científica internacional.

Perder estas poblaciones evolutivamente únicas significa que nunca volveremos a ver ejemplares iguales

La gran variedad de colores —con tonos verdes, marrones, grises, azules y negros— es el resultado de miles de años de adaptación a distintos hábitats y del aislamiento genético de los islotes.
“Perder estas poblaciones evolutivamente únicas significa que nunca volveremos a ver ejemplares iguales”, alerta el investigador.
Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). / Rubén Casas
La historia de la invasión comenzó hace dos décadas. Al principio, la serpiente se estableció poco a poco en regiones muy concretas, pero entre 2010 y 2015 empezó una fase de expansión imparable. Para hacerse una idea, en 2010 se estima que la serpiente ocupaba menos del 5% de Ibiza, mientras que este porcentaje aumentó hasta aproximadamente el 40% en 2016 y ya superaba el 90% en 2025.
“De hecho, cuando la serpiente conquista una nueva zona de la isla puede tardar menos de tres años en extirpar toda la población de lagartijas; la invasión se mueve como un incendio, con un frente que avanza a medida que se acaba la comida. Tenemos un estudio a punto de publicar, y que ya puede consultarse, que precisamente explica la dinámica de la invasión”, añade Lapiedra.
Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). / Rubén Casas
Las serpientes también han añadido a su menú mamíferos como ratones, murciélagos, aves y musarañas. “Esto, junto con la desaparición de la lagartija, provoca efectos ecológicos en cascada muy preocupantes, porque dejan de realizarse funciones clave como polinizar flores y plantas cultivadas; la dispersión de semillas; la regulación de la población de insectos, que puede evitar plagas; o el desplazamiento de otros depredadores que se quedarán sin alimento, como algunas aves que se alimentan de pequeños mamíferos”, explica Lapiedra.

La serpiente no tiene competidores y está tan bien alimentada que se han capturado algunos ejemplares muy grandes, de hasta 2 metros, un 200 % más grandes que los de la península

De hecho, la serpiente no tiene competidores y está tan bien alimentada que se han capturado algunos ejemplares muy grandes, de hasta 2 metros, “un 200 % más grandes que los de la península”, añade Lapiedra.
Más allá de Ibiza y los islotes, el problema también ha llegado a Formentera, donde también vive esta especie de lagartija, aunque con variaciones genéticas y un color diferente. Allí ya se han empezado a observar ejemplares y, dada la dimensión de esta isla, una explosión demográfica de la culebra de herradura podría implicar la desaparición de las lagartijas en pocos años.
En el artículo científico sobre las serpientes que nadan también han participado el COFIB, el Servicio de Agentes de Medio Ambiente, la Asociación Herpetológica Española (AHE) y la Universidad de Granada.
Referencia:
Casbas, Guillem, MarcVez-Garzón, AriadnaSanglas, VictorColomar, EstebanCardona, ElbaMontes, JuanPleguezuelos, and OriolLapiedra. “Swimming Snakes Wipe out Endemic Lizards from Mediterranean Islets.” Ecology.