Una terapia génica devuelve la audición al 90 % de los participantes de un ensayo

Investigadores de China y EE UU han logrado que personas con una forma rara de sordera genética recuperen oído de forma sostenida tras una única intervención. El trabajo demuestra una alta tasa de respuesta y aporta el seguimiento más prolongado descrito hasta ahora en personas con este tipo de pérdida auditiva.

Los investigadores del esnayo
Los investigadores Yilai Shu (izquierda), de la Universidad de Fudan, y Zheng-Yi Chen (derecha), científico asociado del Mass Eye and Ear de Boston. / Mass General Brigham / EFE

Las mutaciones genéticas son responsables de hasta el 60 % de la pérdida auditiva presente al nacer. Una terapia génica para una forma rara de sordera genética ha logrado restaurar la audición en la mayoría de los 42 participantes de un ensayo clínico. Los resultados que se mantuvieron hasta 2,5 años.

El trabajo, publicado en Nature, es el mayor ensayo de terapia génica para la pérdida auditiva hereditaria realizado hasta la fecha y el seguimiento más prolongado descrito. Los resultados refuerzan estudios anteriores también publicados, según los cuales la terapia génica puede utilizarse para tratar algunas formas de sordera hereditaria.

Es extraordinario ver cómo los pacientes pasan de la sordera total a poder oír. Para muchos de ellos eso también significa la capacidad de desarrollar y utilizar el habla

Zheng-Yi Chen (Mass Eye and Ear de Boston)

La investigación ha sido llevada a cabo por científicos del Mass General Brigham (Estados Unidos), y del Hospital Eye & ENT (Universidad de Fudan, China). “Es extraordinario ver cómo los pacientes pasan de la sordera total a poder oír”, señala Zheng-Yi Chen, quien recuerda que para muchos de ellos eso también significa la capacidad de desarrollar y utilizar el habla. 

Terapias génicas

En el estudio, los investigadores utilizaron una terapia génica que desarrollaron para tratar la sordera autosómica recesiva 9 (DFNB9), causada por mutaciones en el gen OTOF. Este gen proporciona al organismo las instrucciones para producir una proteína llamada otoferlina, que es esencial para la función auditiva.

Las mutaciones del gen OTOF representan entre 2 y 8 de cada 100 casos

Sin ella, las células ciliadas del oído interno no pueden transmitir las señales sonoras al cerebro, lo que provoca sordera de grave a total desde el nacimiento. Las mutaciones del gen OTOF representan entre 2 y 8 de cada 100 casos, explican ambas instituciones en un comunicado.

Las terapias génicas están diseñadas para añadir una versión funcional de los genes mutados que provocan la enfermedad. Dado que un único gen defectuoso causa la DFNB9, resulta muy adecuado para la investigación en terapia génica. El tratamiento consiste en una única inyección en el oído interno que utiliza un virus inofensivo para administrar una copia funcional del gen OTOF a las células necesarias para la audición.

Sin efectos secundarios graves

El ensayo contó con 42 participantes de ocho centros de China, con bebés y adultos (de 0,8 a 32,3 años). Cada uno recibió una de las tres dosis de un único tratamiento de terapia génica: 36 en un oído y 6 en ambos oídos. Después, el equipo realizó un seguimiento de los voluntarios durante un máximo de 2,5 años; los investigadores también trataron de comprender por qué algunos participantes responden mejor que otros.

No se observaron efectos secundarios graves relacionados con el tratamiento. Aproximadamente el 90 % de ellos experimentó una mejora de la audición en el oído tratado, la mayoría en las semanas posteriores al tratamiento, con una mejora continua a lo largo del tiempo.

Los niños más pequeños y aquellos con un oído interno más sano experimentaron las mayores mejoras

A medida que recuperaban la audición, estas personas eran capaces de comprender mejor el habla y mejoraban sus habilidades lingüísticas. Los niños más pequeños y aquellos con un oído interno más sano experimentaron las mayores mejoras, y los tratados en ambos oídos obtuvieron puntuaciones más altas en lenguaje y habla en comparación con los medicados en un solo oído. De los tres adultos tratados, dos mostraron recuperación auditiva, aunque en menor grado en comparación con los más jóvenes. 

Los adultos han sido excluidos en gran medida de este tipo de ensayos. “Es muy alentador observar mejoras significativas en algunos pacientes adultos”, recalca Chen. “Esto sugiere que el sistema auditivo humano puede ser más flexible de lo que esperábamos”.

Los investigadores trabajan para ampliar este enfoque a otras causas genéticas de la pérdida auditiva. Además, tienen previsto continuar con el seguimiento a largo plazo y esperan iniciar un ensayo en Estados Unidos en el futuro.

Referencia:

Jiang L. et al. Hearing Restoration From Gene Therapy for Inherited Deafness Lasts Years, New Trial Results Show. Nature (2026).

Fuente:
Efe
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