En pacientes que están recibiendo tratamiento químico contra el cáncer, la alteración de sus relojes circadianos se asocia con síntomas de cansancio y pérdida de peso corporal, dos de las consecuencias más preocupantes de esta terapia.
Un nuevo estudio, publicado en Nature Communications, confirma que la proteína R-Ras2/TC21 puede emplearse en el diseño de nuevos fármacos contra el cáncer de mama. Cuando se elimina esta proteína en células tumorales de ratón se reduce el número de tumores de mama y se elimina la metástasis en pulmones.
La revista Science publica en su última edición un estudio sobre la eficacia de la inmunoterapia en la lucha contra una amplia gama de tumores. El trabajo, liderado por investigadores estadounidenses, ha demostrado que se pueden utilizar células T capaces de reconocer mutaciones para combatir cánceres de las células epiteliales.
Un estudio liderado por científicos de la Universidad de Murcia analiza una nueva terapia contra el cáncer que no lesione las células sanas. El objetivo de su investigación, portada de la revista de la Royal Society of Chemistry, es mutar de forma selectiva una célula cancerígena. De momento ha conseguido los parámetros para aplicar el proceso a tejidos vivos.
Un estudio del Instituto de Bioingeniería de Cataluña publicado el domingo en Nature Materials revela cómo las células mamarias detectan el endurecimiento del tejido, clave en el desarrollo del cáncer de mama. El mecanismo explica cómo las moléculas que las células utilizan para adherirse a su entorno, llamadas integrinas, permiten a las células detectar y adaptarse a la rigidez del tejido.
Investigadores españoles han conseguido identificar alteraciones genéticas en el cáncer colorrectal que permiten distinguir, en el momento del diagnóstico, si un paciente desarrollará metástasis o no. La mayor parte de las muertes debidas a este tipo de tumor se producen cuando las células tumorales colonizan otros tejidos, principalmente el hígado.
El ADN recuperado del interior de una calabaza y que había sido atribuido al rey francés Luis XVI en realidad no pertenece al monarca guillotinado en 1793. La secuenciación del genoma completo muestra que los restos de sangre corresponden a un varón de ojos marrones, en lugar de azules como Luis XVI, y de menor estatura.
En la imagen puede verse la calabaza decorada con los retratos de los protagonistas de la Revolución Francesa en la que se guardó un pañuelo manchado con la sangre de Luis XVI. / IBE
Una reciente investigación muestra como los ayuntamientos de Galicia con mayor concentración de radón en los domicilios también presentan mayor índice de mortalidad por cáncer de esófago entre los varones.
La mayoría de tumores presentan inestabilidad genómica debida a ganancias y pérdidas de genes, rotura de cromosomas, mutaciones, etc. A pesar de que estas alteraciones son necesariamente letales para las células normales, no lo son para las cancerosas, que olvidan las propiedades del tejido del que se originaron. Como el personaje creado por Scott Fitzgerald, que en lugar de envejecer, rejuvenece a costa de perder la memoria.